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Gwen, Alex y yo se lo agradecemos de Corazón. A.D.

sábado, 16 de abril de 2011

Capitulo 6, Oscuridad. Segunda parte

Segunda parte del capitulo seis que es tan largo que me cabrea. Bueno, mientras Johana tenìa su momento cursi con DJ Gwen estaba pasando por uno de esos periodos de depresion extrema que tenemos todos. Por su puesto que ella tiene muchas más razones para tenerlos que la mayoria de nosotros 77.
Gwen a tocado fondo. Ahora hay que empezar a subir otra vez.


Segunda parte
6
Malas Noticias


Misma hora
10.00 PM – Noche
Gwen
Cuando llegué al piso veinte del edificio Golden Uno, el cielo se había vuelto negro y la nieve caía uniformemente sobre el paisaje de Ashes, cubriéndolo todo con su blanco inmaculado. El departamento hecho un desastre, lucia exactamente como lo había dejado antes de ir al Crazy Club para la fiesta del equipo: Ropa tirada por todas partes, manchas de sangre seca en el suelo, y las cartas de la correspondencia creando una pequeña montaña de papel frente a la puerta.
La cama revuelta en un rincón con las sabanas de satén negro desbordándose por ambos lados y el cobertor también negro enrollado en el suelo, me resultaban bastantes perturbadores. Podía recordar a la perfección el sueño con Mathew, ese que un estúpido humano había cortado accidentalmente por tocar a mi puerta en el momento equivocado. Ese sueño que ahora extrañaba demasiado, y que deseaba con todo el corazón que fuese la verdadera realidad.
Cerré la puerta de un golpe tras mi espalda y me dejé caer contra ella cerrando los ojos un momento. Como si hubiesen estado esperando la ocasión, cada uno de los momentos en aquella incubadora de agua en la central Genética de la Sociedad se repitieron en mi memoria, brumosos; Las agujas penetrando la piel y retirando el veneno de vampiro de mis heridas. Los huesos siendo reparados por acción de unas enzimas que ni siquiera los de la nasa habían creado aun. Toda esa gente mirando como yo flotaba en ese líquido extraño semiconsciente, en un coma físico-pero-no-mental que tenía un efecto parecido al de la catalepsia y que me impedía chillar mientras la agonía de una recuperación acelerada aguijoneaba mi cerebro.
Aunque me estaba hundiendo en todos esas imágenes que ni siquiera sabía que tenía, no hice nada. Mi ritmo cardiaco continuaba igual, lento y constante golpeteando contra la rejilla costal. Mi respiración era acompasada y tranquila como si acabara de despertar de una buena siesta reparadora. Tenía los ojos secos, a pesar de que mi corazón se había hecho añicos hace mucho.
 Cumpliría la promesa que me hice a mí misma, a pesar de todo: No llorar
Y el vampiro del callejón tocando y acariciando como si fuera el dueño de todo mi cuerpo. Saboreando, mordiendo, incitado…
“podría follarte y luego matarte…”
Claro. Maldito vampiro de mierda. Podía ir a follar a su zorra madre, ylo decía literalmente.

Cinco minutos después por fin reuní la fuerza suficiente como para ponerme de pie apoyándome en la muralla. Pateé toda la basura de mi camino hasta que conseguí alcanzar el sofá donde mi última gatorade reposaba todavía entre los cojines. Alcancé el mando a distancia del plasma, pulse “encendido” e inmediatamente la voz de Dana Lake saltó del televisor con su tono meloso que embrutecía a los hombres.
No existía ninguna mierda peor que llegar a tu casa, luego de un jodido día infernal, para encender el televisor y que te recuerden lo que ya sabes que está ocurriendo. Mi autocontrol se fue al demonio y el embace casi vacío de la bebida energética fue a estrellarse contra la pantalla del televisor.
Rebotó golpeando un cuadro de la muralla que se hizo añicos.
Tenía un montón de Necesito-un-maldito-respiro en la cabeza, la suspensión era un verdadero dolor en el culo cuando lo único que deseaba en este momento era mandar al otro mundo a unas cuantas sanguijuelas asquerosas. ¡Joder! Odiaba la idea de tener que mantenerme alejada de las calles, sin poder buscar las respuestas que necesitaba con tanta desesperación.
¿Dónde estaba Mathew?
¿Qué maldito infierno pasó con Mathew
Restregué las palmas de mis manos contra los pantalones impulsivamente. La máscara de autocontrol se quebró. Las emociones brotaron, se liberaron; angustia, impotencia, confusión… Tenía ganas de arrancarme la cabeza y ponerla a rodar,para ver si así si iba un poco de la bazofia que tenía en el interior.
Me puse depie otra vez, los testimonios de lo que oyó la gente del Crazy Club me ponía de los nervios, así que finalmente optépor apagar el televisor. Fui hasta mi cama desordenada y me deje caer en ella mirando al techo, en medio de ese silencio sombrío.
Nunca concilié el sueño.
Vi la cara de papá otra vez en el suelo de un húmedo nueva york, hace tanto tiempo, diciéndome adiós con su voz paternal.  A lo lejos, una figura esbelta corría hacia las sombras a toda velocidad, intentado ocultarse… las sombras que la ocultaron, continuaban acechándome aun en la actualidad. ¿Cuál era mi meta en la vida? Desde que me hice una cazadora por voluntad luego de ver morir a papá, lo único que siempre soñé fue matar a la puta que me quito al único familiar que me pertenecía. Pero con los años, perdí la fe en encontrarla  mis defensas iban cediendo cada vez que veía la muerte reclamar alguien que no fuera la asesina.
Estaba a un paso de volverme una desquiciada, loca… estaba suspendida por intentar atacar a DJ cuando me enteré de la verdad. Pero, de todas formas, es imposible que alguien pudiera contenerse.
Mis manos se crisparon sobre la colcha, pero no tuve tiempo para nada. La puerta de entrada crujió ruidosamente y se abrió hasta atrás de una patada. Y yo estaba lista para defenderme si era necesario, de pie, rígida y con una cuchilla en la mano parecía la representación de una psicópata...
La cara de Drew apareció en el hueco de la puerta con las manos en alto y los hombros caídos. Sus ojos se veían cansados y agobiados y su boca era una tensa línea recta.
-       No quiero hacerte nada ¿vale? – No se movió de la puerta, yo tampoco lo invité a entrar.
-       ¿Qué quieres? – pregunté frunciendo el ceño.
Drew se encogió de hombros y paseo la mirada por el cuarto de forma despectiva. Sus ojos se oscurecieron un poco más antes de elevar la mirada otra vez y enfrentar la mía.
-       Tambien estoy suspendido – Se llevó una mano al cuello y acarició la marca que lo perjudicaría para toda la vida – Me enteré por el médico que te acompañaba. Se le soltó la lengua mientras lo escoltaba hacia su habitación, ahora tiene solo un brazo disponible -
Parpadeé. Drew entró con cuidado como si temiera que le saltara encima, pero yo no se lo impedí. Se dirigió a la cama parándose a unos dos metros de distancia, con las manos en los bolsillos y el rostro demacrado. Con la derecha sacó un trozo de papel y me lo tendió. Era negro, impreso en letras blancas. Estaba un poco doblado en los bordes pero podía leerse a la perfección.
Lo cogí
“Noche de los no-muertos. Discoteca Colmillos Sangrientos.
 #1450, Calle Golf, sector industrial”

-       ¿Qué es esto Drew? – le pregunté confundida.
-       Unos nighttimers organizan la inauguración de un club nuevo en el barrio industrial. Supongo que podríamos ir allí y… ¿distraernos?- dio otro paso más cerca y extendió su mano invitándome - No tenemos muchas otras opciones. Además si nos topamos “accidentalmente” con un vampiro… ya sabes –
Me miró esperando pacientemente una respuesta. Al ver su rostro cansado me imaginaba mi propio reflejo en el espejo, pálida, con el pelo opaco y enormes bolsas bajo los ojos. La imagen de la derrota psicológica. ¿Me iba quedar así? ¿Confinada a este cuarto?¿Esperando…  nada?
Drew tenía un punto, estar suspendido significaba que no podría cazar, ni investigar, ni hacer nada con relaciona los chupasangres. Era bien sabido que los clubes regidos por Nighttimers eran los puntos de reunión de los Consumidores no-muertos y los comederos humanos, si querías tener una pelea casual, ese era el sitio adecuado. Me puse de pie sin molestarme en la ropa, estaba limpia a excepción del polvo de cementerio que se había pegadoa  mis botas.
Le dirigí a Drew una mirada apreciativa. El dejo caer el brazo.
-       No preguntes. Estoy a punto de romperme en pedazos también, considéralo como un auto-favor. Tú nunca vas a ser mi amiga. – Drew dijo.
Me moví hacia las llaves ignorando el hecho de que mi corazón se aceleraba ante la expectativa de salir. Metí el cargador del arma en mi bolsillo, ajusté las cuchillas en los estuches de la chaqueta y me giré hacia Drew.
-       ¿Vamos en coche o traes tú moto? –
Drew me dio una sonrisa radiante, la primera sonrisa verdadera que el Cazador me había dedicado en toda la vida.
-       Moto, querida –


La nieve chocaba contra el casco y la cazadora, tratando de meterse dentro de mi piel sin éxito. Las calles estaban resbalosas por el hielo pero eso no es un problema cuando tienes el tipo de reflejos que tiene un ser sobrenatural. Rápidamente seguimospor Baker Street,  luego doblando hacia abajo, hacia las industrias por calles pequeñas y oscuras. Casi podía sentir el humo de las fábricas suspendido en el aire o el incomodo eco de las maquinas funcionando a lo lejos.
Todo lo demás estaba en silencio.
Bueno, todo menos el galpón de allá adelante. Grande, iluminado con láser de neón, dos guardias sacados de “Los hombres de negro”  flanqueando la doble puerta de cristal negro azabache.La cola llegaba era gigantesca y el interior del local parecía rebosar de gente. Punkis y motoristas se paseaban por las calles luciendo cuero sobre cuero. Chicas vestidas al estilo S&M con látigos y correas en sus cuellos movían sus culos al ritmo de la música, dentro de jaulas plateadas apostadas a ambos lados de la puerta.
Drew hizo un gesto con la mano y ambos entramos -- sin hacer fila -- al sudado ambiente de la fiesta. El humo de los cigarros era sofocante, había parejas enrollándose en las esquinas sin escrúpulos y la pista se había convertido en una orgía en su punto más alto.Drew me miró con incomodidad y me sentí en sintonía con él. Antes, solía disfrutar de este tipo de mierda. Antes cuando Mathew venía conmigo y apartaba a los pervertidos con solo un vistazo de su amplio cuerpo masculino. Cuando me contemplaba durante horas con sus verdosos ojos, como si quisiera devorarme.
Stop. Mala línea de pensamientos…Oh, mierda, necesitaba un trago.
Nos encaminamos hacia las barras. Una camarera con los pechos desbordándose de su busttier turquesa, se inclinó en la barra, mirando a Drew con lascivia.  Ella se pasó una rozada lengua por los colmillos postizos mientras se comía al cazador con los ojos y decía -¿Para qué te sirvo? – Con sus extremadamente rojos labios.
-       Una botella de Grey Goose y dos vasos - dijo él con serio interés – y tu lindo trasero aquí en cuanto estés libre –
La prostituta rio, pero el sonido fue más como un ronroneo de una gata en celo, que te hacía pensar en sexo y playboy. Guiñó un ojo mientras movía las caderas hacia las botellas, con solo una micro-minifalda de cuero, un ligero y unas botas de taco aguja hasta las rodillas.
Perfecto.
Drew se acomodó en su butaca y me miró por el rabillo del ojo. Era bastante obvio que trataba de acomodar los que se abultaba allá abajo para que la espera no fuera tan complicada. Mi cerebro rechazó su forma de comportarse luego de toda esta mierda. Él quería a Faye antes ¿Tan rápido la había olvidado?
-       Linda forma de pasar las penas – arqué una ceja inquisitivamente. Drew hizo una mueca
-       Mejor que cortarme las venas o mortificarme por no matar a un vampiro como lo estabas haciendo tu hace un rato. No me va todo eso de la autocompasión. Además, follar ayuda a liberar el estrés – se rió un poco – Deberías intentarlo –
Ambos vasos vinieron a aparar frente a Drew mientras la prostituta/Camarera se aparecía desde la multitud con una cara de contigo-me-lo-monto-gratis dirigida hacia mi compañero. Tomé la botella, me serví Goose  y lo miré a los ojos.
-       Que te den, Drew–
Drew se alejó riendo aunque podía distinguir el esfuerzo que estaba haciendo por meterse con esa puta. Supongo que, como yo, estaba desesperado por un poco de alivio. Alguna distracción que lo sacara de la pesadilla. Solo que ambos tomábamos caminos diferentes; Él, el sexo y yo, el alcohol. No importa el modo, solo importa cumplir el objetivo ¿Verdad?
La botella de Goose descendió rápidamente mientras los minutos pasaban, casi podía oír el suave tic-tac del reloj junto a mi oído. Veía sin que me importara como mis sentidos se iban embobando hasta que todo se volvió un poco más borroso, un poco menos real. Pero la inconciencia escapó, mi cerebro no quería descansar a pesar de que no había dormido en mucho, mucho tiempo.
Cabreada, Borracha y cabeceando sobre la barra, me sentía patética. Sola, sin la persona que más quería, ahogándome en un vaso de líquido ambas como una mosca atrapada en un plato de sopa. Las luces centellaban frente a mis ojos como los flashes de las cámaras fotográficas.
No me sentía cómoda,
Recordaba los días en que salir y beber como un cosaco eran grandes panoramas. De la mano de Mathew, siempre esperando ganar una buena bronca con alguna que otra sanguijuela. Dios, era fácil recordar la forma traviesa en la que Matt solía mirarme por el borde de la copa mientras bebía y la forma en que sus músculos se tensaban cada vez que destapaba una botella.
 Los recuerdos eran acido en mis entrañas.
Supe que no estaba sola incluso antes de que él me tocara con delicadeza el hombro. De pronto, estaba allí, de pie a mis espaldas, lejos de mis ojos. Vi como mis dedos se cerraban en torno al vaso de Goose como si fuera un salvavidas. “Mathew… tenía que ser…” pero cuando me giré no era él. Un tipo alto tenía una mano extendida hacia mi invitándome. No tenía ganas pero de todos modos antes de que el “No” terminara de formarse en mi cabeza, mi cuerpo actuó por sí solo, mi palma rozó la suya suavemente.
La descarga eléctrica me hizo jadear.
Mi lóbulo frontal podría ser una jalea sin forma por culpa de los tragos, pero gracias al cielo mi cuerpo no demostraba señales de alcoholización. Seguí al Desconocido hacia la pista de baile que se había vaciado un poco. La música seguía siendo igual de movida y las luces de colores parpadeaban encualquier lugar menos donde se bailaba sumiendo al hombre en las sombras. Él se dio la vuelta pasando una mano por mi cintura, atrayéndome, mientras la otra comenzaba un lento ascenso desde mi vientre hacia arriba, vagabundeando sin prisa.
El mundo parecía detenerse, los bordes de la realidad eran difusos. Me extrañaba la familiaridad con la que me envolvía ese desconocido.
Nunca pude ver su rostro porque las luces parecían esquivar su cara. De vez en cuando, sin embargo, sus ojos verde jade destellaban llenos de lujuria que podría derretir el acero.
Nos movíamos, suavemente. No fui capaz de pensar en nada más aparte del gran tamaño de sus manos suaves sobre la piel bajo mi camiseta. Estaba grogi, es verdad. Me sentía vulnerable como una adolescente y tonta, tonta como nunca antes en la vida…. ¡Maldición! la sensación de no tener que pensar en nada, era tan embriagadora que me permití cerrar los ojos para disfrutarla mejor durante un momento. El olor, una mezcla de vino y cacao, llenaba mi nariz con su relajante perfume.
Vino
Se supone que había algo con eso, pero por más que lo intentaba no podía recordar el que.  Las manos del desconocido se pasearon por mi cuerpo un poco más. De pronto estaba sonriendo como una niña boba a su novio. Excitada de cabeza a los pies, lamiéndome los labios deseando…
Él desconocido me besó.
Caliente, rápido y duro, robándome un suspiro. Las manos grandes sujetaron mis caderas y me apretaron más contra el duro bulto entre sus piernas. Mis manos rodearon su cuello de manera posesiva y las uñas se clavaron en la piel de su nuca. El desconocido gimió de dolor y placer mientras su lengua guerreaba con la mía arduamente dentro la húmeda guarida de la boca. Demonios, Podía sentir sus ojos sobre mí, llenos de intensidad mientras nos besábamos.
¿Por qué se sentía tan bien hacer esto? Las emociones reprimidas se convirtieron en pura lujuria que manaba a través de mis poros. <<Mierda>> Era incapaz de concentrarme, la sangre bombeaba ferozmente a través de mi cuerpo llenándolo de un calor sofocante. No estaba respirando, mi cabeza daba vueltas por la falta de oxígeno. Tampoco importaba si me asfixiaba,no tenía intenciones de separarme de esa boca suave, exigente y familiar.
Que se sentía correcta.
Los colmillos crearon pequeñas incisiones en mi lengua, la sangre manó desde ellas llenando la boca de un sabor a cobre. El desconocido chupó como si se estuviese amamantando de ella, al mismo tiempo que mi cordura quedaba reducida a cenizas y mi columna se estremecía con rayos de placer. Era la liberación más plena que mi cerebro experimentaba desde hace mucho. Los pensamientos se iban al demonio, las preocupaciones se desintegraban, todo se hacía añicos.
Era Algo así como un Momento-Orgásmico, si entienden lo que quiero decir.
Bueno fue un momento orgásmico hasta que el desconocido me permitió tomar aliento, el olor a vino se intensificaba a nuestro alrededor. Mi cerebro se despejaba de todo ese Grey Goose en mi sistema, gracias al metabolismo nighttimer… El desconocido suspiró lleno de satisfacción y dijo mi nombre:
-       Gwen… -
Lo dijo como un secreto caliente, pero la palabra y el tono masculino y sexy de la voz me hizo parpadear un par de veces y enfocar los ojos en él… Lo recordé, al mismo tiempo que tomaba conciencia de que lasangre seguía saliendo de las heridas de mi lengua y bajaba por mi garganta; El olor a vino. Las heridas que no cerraban. Esos ojos tan familiares.
Me puse rígida. Las luces seguían destellando, la música continuaba sonando. Pero además de El vampiro del callejón y yo, no existía nada más. Saqué mi nueve milímetros y le apunté en el centro del pecho, en  medio de toda esa gente. Él sonrió mostrando su perfecta dentadura vampírica.
-       Me recuerdas – dijo y no fue una pregunta.
Me quitó el arma de las manos con un fluido movimiento. Sus ojos se volvieron aún más verdes, de un jade casi fosforescente que me hizo retroceder sorprendida. A lo lejos, oí el ruido de un disparo y los gritos histéricos de la gente.
Pero no me importaba. Lo único que yo podía ver era al vampiro que hace un segundo estaba besando.


_________________________________________________________

Vale, no se si se acuerdan que Gwen nunca besó a Mathew así como besó a ese desconocido sexy. La verdad es que ambos chicos me tienen como loca, los amo a ambos, Tal vez mañana tire a la parrilla el capitulo siete *.* porque ahora que todo se a ido a la mierda, que el funeral concluyó, que Joahana acaba de burlarse de sus propios sentimientos por Tyron, que el vamp de callejòn hizo su entrada estelar en la vida de Gwen, que hay una guerra proxima  y que esta quedando la grande en la discoteca en el barrio Nighttimer... :$
Vamos a la  segunda parte donde todas las preguntas se responden. donde sabremos  que pasò con Faye, con Matt. Quien demonios es Helena, quien es el super Vampy misterioso y quien es Gwen, por què es como es. =D
Un abrazo y buen finde semana a todos los que se pasen por aquì

Goodbye ^^


AD

6 comentarios:

  1. INCREÍBLE! quiero saber!! el extraño me llama mucho la atención. Pero también quiero a Matt xD ese personaje me había caído bien.! Bueno, y espero el próximo!

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  2. Guay la niña se destapo y ahora que pasara se queda con Matt o con este vampi sexy . Sigue nena

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  3. Gracias chicas.

    Lunatic: No olvides nunca a Matt que no se ido, ya aparecera solo hay que ser paciente. xd
    Citu: Yup! dificil eleccion, ambos me encantan (L)

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  4. vampy sexy vampy sexy!
    OH SI. Me gusta más su personalidad, creo... Además, como todos ya mencionaron es S E X Y
    kvjofnvzkpn

    Seguí la historiaaaa! Please *¬*

    bye_

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  5. AY DIOOOOOOOOOOOOOOOS, NO HABÍA VISTO QUE SEGUÍAS CON OSCURIDAD! yo re enganchada leyendo lo otro y me habiá olvidado de esta historia... que me encanta! Este cap es genial, aunque eso no es una novedad no? Es la novela que escribes que más me gusta, aunque el club del ataud también es genial ^.^ Quieroo máááás *.*

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  6. ahh como cortas el capi de esa manera!!

    no hace nada conosco el blog y ya me quieres matar tan pronto!!!

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Este blog crece gracias a la opiniones, correcciones y criticas. Gracias por contribuir con nuestras historias. Gwen, ALex y yo te lo agradecemos de corazòn.

A.D.