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Gwen, Alex y yo se lo agradecemos de Corazón. A.D.

miércoles, 6 de abril de 2011

Capitulo 6, Oscuridad. Parte 1



6
Malas Noticias

(Primera parte)
10.00 PM -- Noche
Johana
DJ podría ser el caballero más poderoso de la Sociedad Caza vampiros, la pieza más fuerte del tablero luego del rey. Pero ni eso, ni ninguna otra maldita razón en el universo podrían librarlo de todo lo que le odiaba en este momento. Ni siquiera necesitaba preguntarle si lo que Gwen Johns dijo era verdad, podía verlo en los ojos del genetista cada vez que intentaba esquivar mi mirada, o en la forma nerviosa en que sus uñas golpeteaban el escritorio en medio de todo ese barullo humano.
Los médicos, como siempre, fluían como el agua a través de esa zona especialmente importante de la Black Wings, donde los nighttimers, nuevos o viejos se encerraban en incubadoras gigantes para ser “reparados” o “intervenidos” según lo que sea que necesitaran. Casi podía imaginarme como en un par de años más, estos bâtards seres humanos serían capaces de modificar todas las características de los bebés nighttimers para convertirlos en comunes y corrientes homo – sapiens.
DJ tenía un futuro prometedor, pero su destino y todas esas investigaciones que vendrían con el tiempo, podían irse al condenado- infierno si yo no conseguía controlar el impulso asesino que me dominaba en ce moment.
Me senté sobre la equina del escritorio, pensando en todas las posibles razones por las que un ser humano que  creó a toda una especie podía querer destruirla, pero no conseguí encontrar una  lo suficientemente convincente. Me crucé de brazos con los ojos entrecerrados, fijos en los documentos sobre el escritorio de pino que eran constantemente cambiados de sitio por DJ o sus asistentes.
Hubo un momento en que ya no pude seguir esperando.
-       ¿Pourquoi? – Lo miré y vi que se detenía a medio camino de hablar con una enfermera - ¿Pourquoi no nos dijiste que había vampiros entre los nuestros?... o pensándolo mejor ¿Pourquoi metiste vampiros entre le nôtre? ¿Nous n'avons?, ¿Te decepcionamos? –
DJ se detuvo, agitó una mano para despedir a la enfermera y se afirmó fuertemente a las carpetas amarillas que tenía en las manos como si de alguna manera esos trozos de árbol procesados le dieran algo más de valor.
Lâche… *(Cobarde)
-        Era importante para la ciencia – respondió -  Tuvimos la oportunidad de matarlos cuando eran niños, pero el Medico antes que yo decidió que era tiempo de buscar una cura para el vampirismo ¿Es eso malo? –
Dejó los papeles sobre el escritorio, otra vez. Tecleó en su ordenador portátil. Gritó unas cuantas órdenes a todo pulmón mientras dos de las incubadoras eran vaciadas y dos nuevos cazadores eran liberados, sin heridas, como si acabaran de terminar su instrucción.
Quería gritar.
Le vampirisme… - gruñí con los dientes apretados – No es una maldita enfermedad. Es sangre, es cuerpo y es vida. Est une autre espèce, una que lamentablemente daña a los humanos para conseguir su alimento y que además, se cree superior a las otras razas. Es por eso que los combatimos, por que son crueles, no porque tengan una enfermedad que necesite ser curada - 
DJ negó con la cabeza.
-       Esa no es la razón – se pasó las manos por la cara en un gesto de desesperación -  Pregúntale a tu amiguita Gwen, ella no lo hace por que sea un deber. Lo hace por venganza, por placer. No por deber –
Sí, definitivamente iba a gritar muy alto y muy fuerte. Abrí la boca mostrando los pequeños y casi invisibles colmillos que sobresalían de mis encías, rugí como un animal, como una sanguijuela enfadada consiguiendo que DJ se echara hacia atrás levantando su stupide navaja de bolsillo. Al segundo siguiente los papeles que con tanta dedicación trató de mantener lejos de mi alcance estaban bailando en mis manos. Moviéndose ante sus ojos de colores.
-       ¡No tienes derecho a leer eso! -  rugió abalanzándose de vuelta con la navaja en la mano y los iris volviéndose rosas refulgentes. Salté hacia atrás sin que se me despeinara ni un solo cabello chocolate empujando  aun enfermero que llevaba el carrito con los suministros.
-       Mordre médicaux* (muérdeme médico) –
-      
Abrí la carpeta. las fotos se desparramaron por el suelo cubriéndolo de los cuellos rasgados, cuerpos desmembrados y una serie de posiciones que era incapaz de describir. Las fotografías eran como esas que toma la police nationale* (policía francesa) de las victimas de asesinato. Solo que en este caso, todas las imágenes eran de las gargantas marcadas con una gota negra en el lado izquierdo.
El informe estaba escrito a mano y con una letra temblorosa como el demonio.
Estaba firmado por Tyron.
Así que… - comencé sin poder creer lo que mis ojos estaban mostrando, los relatos e informes que Tyron y uno de sus compañeros escribieron la prisión de vampiros, y no eran cosas agradables. - ¿Qué está pasando con los vampiros, Cher? ¿Me vas a dar una explicación?  O quieres que haga una copia de esto y se la dé a todos los que conozco? –
DJ dio dos pasos atrás más cerca de los guardias que se acercaban a la carrera para ayudarlo. DJ negó con la cabeza en su dirección y maldijo tan fuerte que algunos de los presentes se dieron la vuelta para mirarnos a hurtadillas.
Hubo un tenso silencio.
Y luego DJ se dio por vencido.
-       Sígueme, vamos a hablar en privado –
Se dio la vuelta con la bata de médico ondeando como la capa de Drácula, ni siquiera se molestó en ver si le seguía porque era obvia que lo haría. Caminé tras la figura tensa de DJ que avanzaba en silencio por la sala de Genética. Al mirar sobre mi hombro vi como los enfermeros recogían las imágenes que yo había dejado caer en el suelo.
Tuvimos que pasar entre dos salones donde los chicos peleaban entre si con uñas, dientes y un arsenal de armas completo igual que en un coliseo romano. La sangre marcaba las baldosas blancas que forraban el suelo del combate y las mascaras que cubrían los rostros de los jóvenes para protegerlos estaban a medio camino de soltarse.
-       ¿Algún día vas a dejar de hacer que ellos se maten entre si? – pregunté, Al tiempo que el chico de la derecha levantaba su sable asiático cargando contra su compañero dispuesto a acortarlo por la mitad.

-       No. Si eso los hace fuertes como los que trabajan hoy en día, tendrán que pasar por esto para llegar a su graduación. Es parte de la selección de los mejores –

-       No eres bueno, mon ami -
DJ se volteó, metió una mano en el bolsilla de la bata y sacó una llave dorada brillante y hermosa.
-       Si quieres saber algo, mejor cierra la maldita boca… Cherié  giró otra vez e insertó la llave en el pomo – Eres tan jodidamente insoportable –
-       Y eso te encanta de mí… -
Entramos. La habitación era negra como la boca de un lobo, oscura e increíblemente pequeña. Cuando Dj accionó el interruptor de la luz y hecho el cerrojo otra vez, me di cuenta de lo realmente reducido que era el espacio.
Un escritorio que desbordaba papeles y fotografías de ADN  pegadas en las paredes de color gris humo. Una estantería, un par de sillas giratorias y una papelera eran los únicos otros implementos que tenía petite pièce. DJ caminó hacia su lugar tras el escritorio, había una fotografía sobre la madera que el puso boca abajo para que no pudiera verla. Me acerqué quedando de pie frente a él, con la carpeta colgando de una mano y con la otra sujetándose de la cinturilla de mi pantalón.
-       ¿Y…? –
DJ se acomodó, abrió un cajón y sacó una caja de metal, una réplica de una caja fuerte de mayor tamaño.  Sus ojos vagaron por la superficie plateada sin rumbo un segundo como si estuviese ordenando los revoltosos pensamientos. Cuando alzó los ojos, parecían los de un viejo.
-       No es bueno -  no fue una pregunta – ¡Merde! ¡No es bueno lo que vas  a contarme! –
Sentí como mis piernas temblaban, estaba harta de las malas noticias que rodeaban mi vida… aunque también de los misterios. Los hombros de DJ subieron y bajaron con lentitud. Mi boca se secó.
-       Hace una semana… – carraspeó – Hace una semana recibimos una amenaza, desde las comunidades de vampiros. Si no los dejábamos en paz, ellos nos matarían lentamente y bueno, obviamente no los dejamos en paz– se acomodó en la silla otra vez, parecía que le era imposible estar cómodo – Han muerto muchos… quiero decir… Han muerto más Cazadores que en todo el tiempo que llevo al mando de la sociedad. Los vampiros parecen más dispuestos a morir que antes y eso los hace más letales –
Dejé caer la carpeta sobre el escritorio. Necesitaba ambas manos para meterlas en los bolsillos de los pantalones.
-       ¿Y…? la verdadera mala noticia es… -
-       Nos llegó un informe… Herederos y Pálidos han sido vistos cazando juntos. La monarquía de los vampiros llegó hace un par de días a la ciudad. Basel, el gobernante de los pálidos desea hacer un pacto de sangre con Helena… -
DJ dejó el nombre en el aire, se tapó la boca y maldijo de nuevo. El nombre femenino golpeó mi cerebro y lo zamarreó dentro del cráneo azotando cada neurona contra las paredes de hueso.
¿Helena?
-       ¡Helena! – exclamé abriendo los ojos - ¡La madre de Gwen! –
No podía creerlo, simplemente no podía creerlo.
-       Shhht… - dijo DJ poniéndose de pie bruscamente – Nadie sabe que ella es la madre de Gwen, nadie puede saberlo. Tu reclamabas porque Mathew y Faye eran vampiros, pues… Gwen también lo es –
Me agarré del borde del escritorio, estaba sufriendo un colapso, un ataque de histeria. DJ corrió hacia mi pero yo no quería ser tocada, lo empujé lejos logrando que volteara el escritorio y los papeles de desparramaran por el suelo
-       ¡Non! – chillé – ¡Non! ¡Non! ¡Non!
-       ¡¿No qué?! – DJ me agarró por los hombros cuando por fin pudo acercarse, sus ojos estaban negros como el carbón – Gwen es hija de una vampiro y de un Cazador. ¿Sabes lo que decía la última carta que Helena nos mandó? ¡Que mataría a toda la sociedad para recuperar a su hija!–
Me eché hacia atrás. El miedo quemaba mis entrañas como ácido. Miré a los profundos ojos de DJ que me acorraló contra la puerta. Sudaba, su cabello estaba despeinado y su cara deformada por la furia, la impotencia y el terror. Acarició mi mejilla con una mano temblorosa.
-       No sé que hacer…  - dijo, su voz fue un susurro casi inaudible
-       J'ai aussi* (yo tampoco) - Respondí
DJ no apartó su mano y tampoco su cuerpo. Sus ojos adquirieron un brillo dorado y su mano descendió por mis hombros hasta la cinturilla de mis pantalones. Tiró de ellos más cerca de él mientras me miraba entre sus pestañas, suspirando.
Estaba confundida, asustada.
-       ¿Por qué haces esto ahora?... – pregunté - ¿por qué me miras con esa cara en un momento como este? –
Los ojos de DJ vacilaron, pero siguieron adelante, adentrándose cada vez más en mi interior
-       Porque no habrá otro momento. Moriremos pronto y no quiero irme al infierno sin haberte besado aunque sea una vez -
Y exactamente después de decir eso, DJ me besó.

5 comentarios:

  1. ¿Gwen es una vampira? Ay madre mía la que se va a liar cuando ella se entere, después de recuperarse del desmayo, claro.

    Vaya con el doctorcito, hay que ver como se agarró a Johanna, que por cierto, cada vez me cae mejor esta mujer.

    Esta historia está de fábula. Y tengo ganas de saber de Matt.

    Besos, guapa.

    ~Ade~

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  2. me encanta me encanta me encanta! como siempre te diré, esta historia esta genial! me muero por saber que sucede con Gwen ahora.. Y donde esta Mathew!

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  3. kfsafvpgn
    DJ es un hijo de remil puta, pero por algún motivo me cayó bien desde el principio T-T AHHHG ESTARÍA GENIAL QUE CERCA DEL FINAL (?) PUSIERAS UN FLASHBACK DE COMO SE ENAMORARON O ALGO (??)

    Muy bueno :|
    Estoy por leer la otra parte!! WIII

    bye_

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  4. Buena idea, voy a atener en mente el flash back, trabajaré en eso para los proximos capitulos

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A.D.