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Este blog crece gracias a sus opiniones, correcciones y críticas constructivas. Gracias por contribuir con las historias que se aloján en este sitio.
Gwen, Alex y yo se lo agradecemos de Corazón. A.D.

martes, 26 de abril de 2011

No es lindo? ^^

Gracias My mind :D   


Les cuento como me fue en la playa... vale otro día.

AAAAAAAriaaa estudia por amor a los vampiros!

Prometo ponerme e escribir luego de estudiar (como a las doce de la noche, seis horas antes de que mi despertador suene u.u) Pero USA es más importante que Gwen. Gwen a esperado bastante puede esperar un poco más.


¡I LOVE UNITE STATES!

I'm an american in my heart
The yankis are wonderfull 
I want live in USA *.*

Premio: Gracias Vane


Gracias Vane de "Muriendo en la oscuridad"

y se lo otorgo a .... 
chan chan chan (8)

Novelas de Portafolio,  de Mia porque su idea es genial y es un gran lugar para los blogs
My mind, con su blog sumamente personal xd y sus historias ironicamente sangrientas y retocidas ¡me encanta!
Sophie's World porque su historia me ató por siempre *.*


Aprovechando el post, El capitulo de Oscuridad para el viernes porque estoy estudiando tapada en pruebas. GOD! moriré si sigo así, estoy haciendo meritos para irme a USA el proximo año a un campamento de Biologia en West Virginia y necesito muchas buenas notas para ir, asì que...
Bueno, como dije xd  Viernes 29 de Abril Capitulo 7, aun no sé si completo o la primera parte. Todo depende de la edición final.




jueves, 21 de abril de 2011

Come back!




Volverè el lunes. No alcanzo a publicar el capitulo 7 de Oscuridad

lo siento

Ahh se me acaba el tiempo


Adios

Adios

martes, 19 de abril de 2011

Actualizaciones

Comenzando con cosas importantes de este post:



1 - Concurso  Una cancion, una historia. Pasen, lean y voten por la historia que mas les gusta. Yo tambien estoy concursando con el relato "El camino" (Relato)  basado en la camción apreciatte de Demi Lovato. La encuensta esta en el sidebar :D al lado derecho de la pantalla. Les agradeceria mucho que votaran aunque no sea por mi historia ^^

http://dreaming-in-wonderland.blogspot.com/2011/04/empezaron-las-votaciones.html  




¿No les he dicho lo mucho que me gusta esta imagen?


2.- Hablando de "El club del ataúd" la segunda entrega de la saga de  Alex y los chicos zombi esté sin fecha de publicación, pero las probabilidades indican que la escribiré durante las vacaciones de invierno (Junio-Julio de 2011)  El titulo de la novela como ya està especificado en la Paguina de la historia será "La ciudad de las Sombras" con todo y drama del título. (Paguina oficial)

*Spoilers* 
Demian ( el padre de Alexis) harà su aparicion estelar como Vampiro en toso su esplendor.
Anabela conseguirá nuevo novio con colmillos.
Alexis encontrará el diario de su madre, Emilie, y todo quedará más claro para todos

Las semanas y meses antes de la nueva entrega ublicaré entrevistas con los pesonajes. (Con Liam xD) para que los conoscan mejor a todos y a acada uno de los miembros de este mundo extraño dominado por los goticos de Neah Bay.

3 - Sobre Oscuridad actualmente esa es el proyecto en el que más me ha costado, sacarle información a Gwen es como darse de garrotasos en la cabeza la mayoria de las veces. Este Jueves (21 de abril) me voy a la playa sin internet por  lo que... mañana (?) o el jueves temprano deberìa estar publicando el capitulo siete antes de irme

*Spoilers*
Gwen y Mathew se reencuentran entre el siete y el ocho csmmm




PD Importante: La traducciòn de Lover unleashed que colgué es una asqueroza cosa así que no la descarguen, me consigueré otro enlace que no sea traducido en Google como este para que todos podamos tener un lindo tiempo con los hermanos y no un disgusto tonto por que alguien no quiso dedicarle un poco más de tiempo a correguir los  errores que tiene "google traslator" 

Yo también sé que es complicado traducir pero si no vas a hacerlo con dedicación no lo hagas y punto. 

Gracias por su atenciòn queridos lectores. Buenas noches.


AD

domingo, 17 de abril de 2011

Pleasures of a Dark Prince, Kresley Cole

El libro nueve de la serie inmortales despues del anochecer: ¿En español?
El principe oscuro
A mi los inmortales despues del anochecer me encantan, estuve esperando por este libro desde hace mucho, y ahora me entero de que ya esta en la red. ¿Nuestra querida Kresley nos volverá a rodear de esa aura sensual que tienen las criaturas del lore?
Estoy segura que sí
Bueno, le tengo mucha fe a esta historia sobre - Lucia y Garreth (el hermano de Lachalain)- Aunque ningun otro libro podrá con el Caden y Holly *.*  Espero que les gueste porque a mi ya me encanta y ni siquiera lo he leido xD
Inmortals after dark
Pleasures of a Dark Prince
Una peligrosa belleza…

Lucía la Cazadora: tan misteriosa como exquisita, alberga secretos que amenazan con destruirla a ella… y a aquellos a quienes ama.
Una necesidad incontrolable…

Garreth MacRieve, príncipe de Lykae: el brutal guerreros escocés que arde en deseos de reclamar al fin a esta criatura enloquecedoramente sensual.


Arrastrados a un placer increíble…

Hace mucho que Garreth vela por Lucía desde las sombras. Ahora, el único modo de mantener a salvo a la orgullosa cazadora es convencerla para que le acepte como su guardián. Para lograrlo, Garreth se aprovechará sin piedad de la mayor debilidad de Lucía: el ardiente deseo que siente por él…

sábado, 16 de abril de 2011

Novelas de Portafolio



¿Tienes una blognovela? ¿Quieres publicitadad? ¿Necesitas ayuda con tu portada? ¿Una critica objetiva? pues este es lugar indicado.
En Novelas de Portafolio podrás encontrar todas estas cosas, ayuda para el blog y cosas ineteresantes que leer. Visitanos y comenta :)
 
Los invito a pasar por aquí y ahcerce parte de la comunidad.


Amante desatada/ Lover Unleashed en español!

En español




Lover Unleashesd, listo traducido y bien caliente como siempre! Tranquilas, respiren.  No hay que hiperventilar porque quedan un monton de meses para la publicación de la siguiente historia de la hermandad -- Que aproposito va de Thornament :$ -- Así inhlen profundamente, cuenten hasta diez y leanlo bien lento porque queda aun una larga espera...

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Capitulo 6, Oscuridad. Segunda parte

Segunda parte del capitulo seis que es tan largo que me cabrea. Bueno, mientras Johana tenìa su momento cursi con DJ Gwen estaba pasando por uno de esos periodos de depresion extrema que tenemos todos. Por su puesto que ella tiene muchas más razones para tenerlos que la mayoria de nosotros 77.
Gwen a tocado fondo. Ahora hay que empezar a subir otra vez.


Segunda parte
6
Malas Noticias


Misma hora
10.00 PM – Noche
Gwen
Cuando llegué al piso veinte del edificio Golden Uno, el cielo se había vuelto negro y la nieve caía uniformemente sobre el paisaje de Ashes, cubriéndolo todo con su blanco inmaculado. El departamento hecho un desastre, lucia exactamente como lo había dejado antes de ir al Crazy Club para la fiesta del equipo: Ropa tirada por todas partes, manchas de sangre seca en el suelo, y las cartas de la correspondencia creando una pequeña montaña de papel frente a la puerta.
La cama revuelta en un rincón con las sabanas de satén negro desbordándose por ambos lados y el cobertor también negro enrollado en el suelo, me resultaban bastantes perturbadores. Podía recordar a la perfección el sueño con Mathew, ese que un estúpido humano había cortado accidentalmente por tocar a mi puerta en el momento equivocado. Ese sueño que ahora extrañaba demasiado, y que deseaba con todo el corazón que fuese la verdadera realidad.
Cerré la puerta de un golpe tras mi espalda y me dejé caer contra ella cerrando los ojos un momento. Como si hubiesen estado esperando la ocasión, cada uno de los momentos en aquella incubadora de agua en la central Genética de la Sociedad se repitieron en mi memoria, brumosos; Las agujas penetrando la piel y retirando el veneno de vampiro de mis heridas. Los huesos siendo reparados por acción de unas enzimas que ni siquiera los de la nasa habían creado aun. Toda esa gente mirando como yo flotaba en ese líquido extraño semiconsciente, en un coma físico-pero-no-mental que tenía un efecto parecido al de la catalepsia y que me impedía chillar mientras la agonía de una recuperación acelerada aguijoneaba mi cerebro.
Aunque me estaba hundiendo en todos esas imágenes que ni siquiera sabía que tenía, no hice nada. Mi ritmo cardiaco continuaba igual, lento y constante golpeteando contra la rejilla costal. Mi respiración era acompasada y tranquila como si acabara de despertar de una buena siesta reparadora. Tenía los ojos secos, a pesar de que mi corazón se había hecho añicos hace mucho.
 Cumpliría la promesa que me hice a mí misma, a pesar de todo: No llorar
Y el vampiro del callejón tocando y acariciando como si fuera el dueño de todo mi cuerpo. Saboreando, mordiendo, incitado…
“podría follarte y luego matarte…”
Claro. Maldito vampiro de mierda. Podía ir a follar a su zorra madre, ylo decía literalmente.

Cinco minutos después por fin reuní la fuerza suficiente como para ponerme de pie apoyándome en la muralla. Pateé toda la basura de mi camino hasta que conseguí alcanzar el sofá donde mi última gatorade reposaba todavía entre los cojines. Alcancé el mando a distancia del plasma, pulse “encendido” e inmediatamente la voz de Dana Lake saltó del televisor con su tono meloso que embrutecía a los hombres.
No existía ninguna mierda peor que llegar a tu casa, luego de un jodido día infernal, para encender el televisor y que te recuerden lo que ya sabes que está ocurriendo. Mi autocontrol se fue al demonio y el embace casi vacío de la bebida energética fue a estrellarse contra la pantalla del televisor.
Rebotó golpeando un cuadro de la muralla que se hizo añicos.
Tenía un montón de Necesito-un-maldito-respiro en la cabeza, la suspensión era un verdadero dolor en el culo cuando lo único que deseaba en este momento era mandar al otro mundo a unas cuantas sanguijuelas asquerosas. ¡Joder! Odiaba la idea de tener que mantenerme alejada de las calles, sin poder buscar las respuestas que necesitaba con tanta desesperación.
¿Dónde estaba Mathew?
¿Qué maldito infierno pasó con Mathew
Restregué las palmas de mis manos contra los pantalones impulsivamente. La máscara de autocontrol se quebró. Las emociones brotaron, se liberaron; angustia, impotencia, confusión… Tenía ganas de arrancarme la cabeza y ponerla a rodar,para ver si así si iba un poco de la bazofia que tenía en el interior.
Me puse depie otra vez, los testimonios de lo que oyó la gente del Crazy Club me ponía de los nervios, así que finalmente optépor apagar el televisor. Fui hasta mi cama desordenada y me deje caer en ella mirando al techo, en medio de ese silencio sombrío.
Nunca concilié el sueño.
Vi la cara de papá otra vez en el suelo de un húmedo nueva york, hace tanto tiempo, diciéndome adiós con su voz paternal.  A lo lejos, una figura esbelta corría hacia las sombras a toda velocidad, intentado ocultarse… las sombras que la ocultaron, continuaban acechándome aun en la actualidad. ¿Cuál era mi meta en la vida? Desde que me hice una cazadora por voluntad luego de ver morir a papá, lo único que siempre soñé fue matar a la puta que me quito al único familiar que me pertenecía. Pero con los años, perdí la fe en encontrarla  mis defensas iban cediendo cada vez que veía la muerte reclamar alguien que no fuera la asesina.
Estaba a un paso de volverme una desquiciada, loca… estaba suspendida por intentar atacar a DJ cuando me enteré de la verdad. Pero, de todas formas, es imposible que alguien pudiera contenerse.
Mis manos se crisparon sobre la colcha, pero no tuve tiempo para nada. La puerta de entrada crujió ruidosamente y se abrió hasta atrás de una patada. Y yo estaba lista para defenderme si era necesario, de pie, rígida y con una cuchilla en la mano parecía la representación de una psicópata...
La cara de Drew apareció en el hueco de la puerta con las manos en alto y los hombros caídos. Sus ojos se veían cansados y agobiados y su boca era una tensa línea recta.
-       No quiero hacerte nada ¿vale? – No se movió de la puerta, yo tampoco lo invité a entrar.
-       ¿Qué quieres? – pregunté frunciendo el ceño.
Drew se encogió de hombros y paseo la mirada por el cuarto de forma despectiva. Sus ojos se oscurecieron un poco más antes de elevar la mirada otra vez y enfrentar la mía.
-       Tambien estoy suspendido – Se llevó una mano al cuello y acarició la marca que lo perjudicaría para toda la vida – Me enteré por el médico que te acompañaba. Se le soltó la lengua mientras lo escoltaba hacia su habitación, ahora tiene solo un brazo disponible -
Parpadeé. Drew entró con cuidado como si temiera que le saltara encima, pero yo no se lo impedí. Se dirigió a la cama parándose a unos dos metros de distancia, con las manos en los bolsillos y el rostro demacrado. Con la derecha sacó un trozo de papel y me lo tendió. Era negro, impreso en letras blancas. Estaba un poco doblado en los bordes pero podía leerse a la perfección.
Lo cogí
“Noche de los no-muertos. Discoteca Colmillos Sangrientos.
 #1450, Calle Golf, sector industrial”

-       ¿Qué es esto Drew? – le pregunté confundida.
-       Unos nighttimers organizan la inauguración de un club nuevo en el barrio industrial. Supongo que podríamos ir allí y… ¿distraernos?- dio otro paso más cerca y extendió su mano invitándome - No tenemos muchas otras opciones. Además si nos topamos “accidentalmente” con un vampiro… ya sabes –
Me miró esperando pacientemente una respuesta. Al ver su rostro cansado me imaginaba mi propio reflejo en el espejo, pálida, con el pelo opaco y enormes bolsas bajo los ojos. La imagen de la derrota psicológica. ¿Me iba quedar así? ¿Confinada a este cuarto?¿Esperando…  nada?
Drew tenía un punto, estar suspendido significaba que no podría cazar, ni investigar, ni hacer nada con relaciona los chupasangres. Era bien sabido que los clubes regidos por Nighttimers eran los puntos de reunión de los Consumidores no-muertos y los comederos humanos, si querías tener una pelea casual, ese era el sitio adecuado. Me puse de pie sin molestarme en la ropa, estaba limpia a excepción del polvo de cementerio que se había pegadoa  mis botas.
Le dirigí a Drew una mirada apreciativa. El dejo caer el brazo.
-       No preguntes. Estoy a punto de romperme en pedazos también, considéralo como un auto-favor. Tú nunca vas a ser mi amiga. – Drew dijo.
Me moví hacia las llaves ignorando el hecho de que mi corazón se aceleraba ante la expectativa de salir. Metí el cargador del arma en mi bolsillo, ajusté las cuchillas en los estuches de la chaqueta y me giré hacia Drew.
-       ¿Vamos en coche o traes tú moto? –
Drew me dio una sonrisa radiante, la primera sonrisa verdadera que el Cazador me había dedicado en toda la vida.
-       Moto, querida –


La nieve chocaba contra el casco y la cazadora, tratando de meterse dentro de mi piel sin éxito. Las calles estaban resbalosas por el hielo pero eso no es un problema cuando tienes el tipo de reflejos que tiene un ser sobrenatural. Rápidamente seguimospor Baker Street,  luego doblando hacia abajo, hacia las industrias por calles pequeñas y oscuras. Casi podía sentir el humo de las fábricas suspendido en el aire o el incomodo eco de las maquinas funcionando a lo lejos.
Todo lo demás estaba en silencio.
Bueno, todo menos el galpón de allá adelante. Grande, iluminado con láser de neón, dos guardias sacados de “Los hombres de negro”  flanqueando la doble puerta de cristal negro azabache.La cola llegaba era gigantesca y el interior del local parecía rebosar de gente. Punkis y motoristas se paseaban por las calles luciendo cuero sobre cuero. Chicas vestidas al estilo S&M con látigos y correas en sus cuellos movían sus culos al ritmo de la música, dentro de jaulas plateadas apostadas a ambos lados de la puerta.
Drew hizo un gesto con la mano y ambos entramos -- sin hacer fila -- al sudado ambiente de la fiesta. El humo de los cigarros era sofocante, había parejas enrollándose en las esquinas sin escrúpulos y la pista se había convertido en una orgía en su punto más alto.Drew me miró con incomodidad y me sentí en sintonía con él. Antes, solía disfrutar de este tipo de mierda. Antes cuando Mathew venía conmigo y apartaba a los pervertidos con solo un vistazo de su amplio cuerpo masculino. Cuando me contemplaba durante horas con sus verdosos ojos, como si quisiera devorarme.
Stop. Mala línea de pensamientos…Oh, mierda, necesitaba un trago.
Nos encaminamos hacia las barras. Una camarera con los pechos desbordándose de su busttier turquesa, se inclinó en la barra, mirando a Drew con lascivia.  Ella se pasó una rozada lengua por los colmillos postizos mientras se comía al cazador con los ojos y decía -¿Para qué te sirvo? – Con sus extremadamente rojos labios.
-       Una botella de Grey Goose y dos vasos - dijo él con serio interés – y tu lindo trasero aquí en cuanto estés libre –
La prostituta rio, pero el sonido fue más como un ronroneo de una gata en celo, que te hacía pensar en sexo y playboy. Guiñó un ojo mientras movía las caderas hacia las botellas, con solo una micro-minifalda de cuero, un ligero y unas botas de taco aguja hasta las rodillas.
Perfecto.
Drew se acomodó en su butaca y me miró por el rabillo del ojo. Era bastante obvio que trataba de acomodar los que se abultaba allá abajo para que la espera no fuera tan complicada. Mi cerebro rechazó su forma de comportarse luego de toda esta mierda. Él quería a Faye antes ¿Tan rápido la había olvidado?
-       Linda forma de pasar las penas – arqué una ceja inquisitivamente. Drew hizo una mueca
-       Mejor que cortarme las venas o mortificarme por no matar a un vampiro como lo estabas haciendo tu hace un rato. No me va todo eso de la autocompasión. Además, follar ayuda a liberar el estrés – se rió un poco – Deberías intentarlo –
Ambos vasos vinieron a aparar frente a Drew mientras la prostituta/Camarera se aparecía desde la multitud con una cara de contigo-me-lo-monto-gratis dirigida hacia mi compañero. Tomé la botella, me serví Goose  y lo miré a los ojos.
-       Que te den, Drew–
Drew se alejó riendo aunque podía distinguir el esfuerzo que estaba haciendo por meterse con esa puta. Supongo que, como yo, estaba desesperado por un poco de alivio. Alguna distracción que lo sacara de la pesadilla. Solo que ambos tomábamos caminos diferentes; Él, el sexo y yo, el alcohol. No importa el modo, solo importa cumplir el objetivo ¿Verdad?
La botella de Goose descendió rápidamente mientras los minutos pasaban, casi podía oír el suave tic-tac del reloj junto a mi oído. Veía sin que me importara como mis sentidos se iban embobando hasta que todo se volvió un poco más borroso, un poco menos real. Pero la inconciencia escapó, mi cerebro no quería descansar a pesar de que no había dormido en mucho, mucho tiempo.
Cabreada, Borracha y cabeceando sobre la barra, me sentía patética. Sola, sin la persona que más quería, ahogándome en un vaso de líquido ambas como una mosca atrapada en un plato de sopa. Las luces centellaban frente a mis ojos como los flashes de las cámaras fotográficas.
No me sentía cómoda,
Recordaba los días en que salir y beber como un cosaco eran grandes panoramas. De la mano de Mathew, siempre esperando ganar una buena bronca con alguna que otra sanguijuela. Dios, era fácil recordar la forma traviesa en la que Matt solía mirarme por el borde de la copa mientras bebía y la forma en que sus músculos se tensaban cada vez que destapaba una botella.
 Los recuerdos eran acido en mis entrañas.
Supe que no estaba sola incluso antes de que él me tocara con delicadeza el hombro. De pronto, estaba allí, de pie a mis espaldas, lejos de mis ojos. Vi como mis dedos se cerraban en torno al vaso de Goose como si fuera un salvavidas. “Mathew… tenía que ser…” pero cuando me giré no era él. Un tipo alto tenía una mano extendida hacia mi invitándome. No tenía ganas pero de todos modos antes de que el “No” terminara de formarse en mi cabeza, mi cuerpo actuó por sí solo, mi palma rozó la suya suavemente.
La descarga eléctrica me hizo jadear.
Mi lóbulo frontal podría ser una jalea sin forma por culpa de los tragos, pero gracias al cielo mi cuerpo no demostraba señales de alcoholización. Seguí al Desconocido hacia la pista de baile que se había vaciado un poco. La música seguía siendo igual de movida y las luces de colores parpadeaban encualquier lugar menos donde se bailaba sumiendo al hombre en las sombras. Él se dio la vuelta pasando una mano por mi cintura, atrayéndome, mientras la otra comenzaba un lento ascenso desde mi vientre hacia arriba, vagabundeando sin prisa.
El mundo parecía detenerse, los bordes de la realidad eran difusos. Me extrañaba la familiaridad con la que me envolvía ese desconocido.
Nunca pude ver su rostro porque las luces parecían esquivar su cara. De vez en cuando, sin embargo, sus ojos verde jade destellaban llenos de lujuria que podría derretir el acero.
Nos movíamos, suavemente. No fui capaz de pensar en nada más aparte del gran tamaño de sus manos suaves sobre la piel bajo mi camiseta. Estaba grogi, es verdad. Me sentía vulnerable como una adolescente y tonta, tonta como nunca antes en la vida…. ¡Maldición! la sensación de no tener que pensar en nada, era tan embriagadora que me permití cerrar los ojos para disfrutarla mejor durante un momento. El olor, una mezcla de vino y cacao, llenaba mi nariz con su relajante perfume.
Vino
Se supone que había algo con eso, pero por más que lo intentaba no podía recordar el que.  Las manos del desconocido se pasearon por mi cuerpo un poco más. De pronto estaba sonriendo como una niña boba a su novio. Excitada de cabeza a los pies, lamiéndome los labios deseando…
Él desconocido me besó.
Caliente, rápido y duro, robándome un suspiro. Las manos grandes sujetaron mis caderas y me apretaron más contra el duro bulto entre sus piernas. Mis manos rodearon su cuello de manera posesiva y las uñas se clavaron en la piel de su nuca. El desconocido gimió de dolor y placer mientras su lengua guerreaba con la mía arduamente dentro la húmeda guarida de la boca. Demonios, Podía sentir sus ojos sobre mí, llenos de intensidad mientras nos besábamos.
¿Por qué se sentía tan bien hacer esto? Las emociones reprimidas se convirtieron en pura lujuria que manaba a través de mis poros. <<Mierda>> Era incapaz de concentrarme, la sangre bombeaba ferozmente a través de mi cuerpo llenándolo de un calor sofocante. No estaba respirando, mi cabeza daba vueltas por la falta de oxígeno. Tampoco importaba si me asfixiaba,no tenía intenciones de separarme de esa boca suave, exigente y familiar.
Que se sentía correcta.
Los colmillos crearon pequeñas incisiones en mi lengua, la sangre manó desde ellas llenando la boca de un sabor a cobre. El desconocido chupó como si se estuviese amamantando de ella, al mismo tiempo que mi cordura quedaba reducida a cenizas y mi columna se estremecía con rayos de placer. Era la liberación más plena que mi cerebro experimentaba desde hace mucho. Los pensamientos se iban al demonio, las preocupaciones se desintegraban, todo se hacía añicos.
Era Algo así como un Momento-Orgásmico, si entienden lo que quiero decir.
Bueno fue un momento orgásmico hasta que el desconocido me permitió tomar aliento, el olor a vino se intensificaba a nuestro alrededor. Mi cerebro se despejaba de todo ese Grey Goose en mi sistema, gracias al metabolismo nighttimer… El desconocido suspiró lleno de satisfacción y dijo mi nombre:
-       Gwen… -
Lo dijo como un secreto caliente, pero la palabra y el tono masculino y sexy de la voz me hizo parpadear un par de veces y enfocar los ojos en él… Lo recordé, al mismo tiempo que tomaba conciencia de que lasangre seguía saliendo de las heridas de mi lengua y bajaba por mi garganta; El olor a vino. Las heridas que no cerraban. Esos ojos tan familiares.
Me puse rígida. Las luces seguían destellando, la música continuaba sonando. Pero además de El vampiro del callejón y yo, no existía nada más. Saqué mi nueve milímetros y le apunté en el centro del pecho, en  medio de toda esa gente. Él sonrió mostrando su perfecta dentadura vampírica.
-       Me recuerdas – dijo y no fue una pregunta.
Me quitó el arma de las manos con un fluido movimiento. Sus ojos se volvieron aún más verdes, de un jade casi fosforescente que me hizo retroceder sorprendida. A lo lejos, oí el ruido de un disparo y los gritos histéricos de la gente.
Pero no me importaba. Lo único que yo podía ver era al vampiro que hace un segundo estaba besando.


_________________________________________________________

Vale, no se si se acuerdan que Gwen nunca besó a Mathew así como besó a ese desconocido sexy. La verdad es que ambos chicos me tienen como loca, los amo a ambos, Tal vez mañana tire a la parrilla el capitulo siete *.* porque ahora que todo se a ido a la mierda, que el funeral concluyó, que Joahana acaba de burlarse de sus propios sentimientos por Tyron, que el vamp de callejòn hizo su entrada estelar en la vida de Gwen, que hay una guerra proxima  y que esta quedando la grande en la discoteca en el barrio Nighttimer... :$
Vamos a la  segunda parte donde todas las preguntas se responden. donde sabremos  que pasò con Faye, con Matt. Quien demonios es Helena, quien es el super Vampy misterioso y quien es Gwen, por què es como es. =D
Un abrazo y buen finde semana a todos los que se pasen por aquì

Goodbye ^^


AD

viernes, 15 de abril de 2011

Para el concurso "Unca canción, una historia"

El Camino
Primer relato para el concurso Una cancion, Una historia de Francheska con la cancion Appreciate de Demi Lovato. No soy muy buena con los cuentos cortos, de hecho, soy pésima. Pero vamos a esforzarnos a ver que pasa y la semana siguiente intentaré hacerlo un poco mejor... Un beso.

Appreciate - Demi  Lovato
There's a man dying on the side of the road,
Won't make it home tonight.
He was driving fast on his cellular phone,
That's how he lived his life.
And while he was hangin' by a thread
these were the final words he said


My girl turns sweet sixteen today,
She's beautiful, so beautiful.
It might get rough sometimes
but I hope she keeps her faith.(hope she keeps her faith)
I wish I grabbed a chance to say to her
Life is too short so take the time and appreciate

  
<<Él podía ver a la perfección el hermoso vestido verde esmeralda de su hija que tanto tiempo tuvieron que esperar para hallar. El cabello castaño rizado caería sobre sus hombros enmarcando su bello y juvenil rostro ligeramente maquillado. Él no podía evitar recordar todas las horas que su pequeña dedicó a practicar con esos zapatos altos, una y otra vez, moviéndose torpemente al principio y luego, adquiriendo más gracia con cada nuevo intento
Su pequeña.
 Hermosa.
Tan hermosa.
Él solo deseaba haber tenido un poco más de tiempo. Deseaba profundamente salir un poco más tarde esa mañana para decirle “felices dieciséis, hija. Te quiero  mucho” una ultima vez, para que ella no nunca olvidara lo mucho que su padre la quería. Qué haría lo que fuera para estar con ella en ese momento tan especial en su vida; Ella, su niña que se hacia mujer aquel día de invierno. El bebe que sostenía en sus brazos desde hace dieciséis años…>>
<<El lamentaba no aprovechar más los momentos que estuvo con ella. Lamentaba no haber tenido la oportunidad de decirle que la vida es corta, que tiene que apreciarla y vivir el día a día como si fuese el último.
Pero, por sobre todo, él lamentaba no haber podido decirle “dulces dieciséis”>>

La lluvia mojaba el asfalto apagando las llamas que consumían el metal retorcido del coche. A lo lejos, las sirenas de las ambulancias se oían con su musical ruido fúnebre combinándose con el repiqueteo de las precipitaciones. La gente se detenía en mitad de la carretera para mirar el desastre de un automóvil volcado y destrozado. Los curiosos cuchicheaban. La prensa venía en camino.
El cuerpo de un hombre yacía tendido, inmóvil, a un costado del camino. Sus ojos estaban cerrados como si durmiera apaciblemente pero su piel había perdido todo rastro de color. En su boca una sonrisa incomprensible quedaba perpetuamente grabada, y en sus mejillas se distinguía el rastro de unas cristalinas lágrimas caídas.
Sobre la palma de su mano derecha reposaba la fotografía de una joven adolescente de dieciséis años que sonreía a la cámara, llena de alegría. Pero que desde hoy, no vería a su padre nuca más.


AD





miércoles, 13 de abril de 2011

Taibhse, Carolina Lozano

Taibhse (aparición)



En Escocia abundan los fantasmas y muchos escoceses creen en su existencia. Para Lia, una joven de Barcelona que estudia en el colegio Royal Dunedin de Edimburgo, estas tradiciones sólo forman parte de la leyenda urbana de la ciudad, pero un día conoce a Álastair, de quien se enamora, y con él descubrirá la otra cara de la ciudad, llena de muerte y de vida, de luz y oscuridad. Porque no todos están tan vivos como parece...
Taibhse, palabra gaélica que significa 'aparición', es una apasionante novela donde sentirás miedo y curiosidad, tanto por lo que está vivo...
         como por lo que no lo está.
Descargar
Aparición Carolina Lozano
AD
 

Lover Unleashed, Capitulo 4

CAPITULO 4

En el  centro  de Caldwell había una gran cantidad de edificios altos, con ventanas, pero había pocos como el Commodore. Era uno grande, de treinta pisos de altura,  uno de los más altos en la selva de concreto hubicado en la zona de los triunfadores, sus habitaciones eran todo mármol y cromo niquelado, todas de diseñador.
En el piso veintisiete, Jane caminó alrededor de condominio de Manny, en busca de signos de vida y encontrando ... nada. Literalmente. El lugar del hombre se parecia  tanto a una carrera de obstáculos como a una maldita pista de baile, sus muebles consistían en dos cosas: la sala de estar y una enorme cama en la habitación principal.
Eso era todo.

Bueno, y algunos taburetes de cuero de jardin, en el mostrador de la cocina. ¿En cuanto a las paredes? Lo único que había colgado en cualquier lugar era un televisor de pantalla de plasma del tamaño de una valla publicitaria. Y los pisos de madera no tenían alfonbras, simplemente bolsas de gimnasia... más bolsas de gimnasia... y zapatos deportivos.

Que no era para decir que era un vago. Él no poseía suficiente para ser considerado un vago.

Con creciente pánico, se dirigió a su dormitorio y vio a media una docena batas hospital azul a la izquierda formando pilas en el suelo, como los charcos después de una tormenta, y ... nada más.

Pero la puerta del armario estaba abierta y se veía el interior-



—--Dios ... maldita sea...

martes, 12 de abril de 2011

Amante Desatada, Capitulo 3

Capítulo 3

A veces la única manera de saber lo lejos que has llegado es regresar a one comenzó todo
A medida que Jane Whitcomb, entraba al complejo del Hospital St. Francis, fue succionada de vuelta a su vida anterior. En cierto sentido fue un corto viaje - simplemente un año atrás, ella había sido la jefe de servicio de traumatología, viviendo en un piso lleno de cosas de sus padres, gastando veinte horas al día entre correr de la sala de emergencia a las RUP.[1]
Pero ya no.

Una pista seguro de que el cambio habia llegado era “a fuerza de golpes"  fue la forma en que entró en el edificio quirúrgico. No tenía razón para preocuparse por las puertas giratorias. Ella caminó a través de las paredes de cristal y pasó a los guardias de seguridad en el registro de entrada sin que la vieran.

Los fantasmas son  buenos para eso.

Desde que Jane fue transformada, ella podía ir a lugares y meterse en cosas sin que nadie tuviera ni idea de que estaba cerca. Pero también podría llegar a ser tan corpórea como la cualquier persona, convocandose a sí misma en sólida a su voluntad. A veces, ella era absoluto éter, otras, era tan humana como fue alguna vez, capaz de comer, amar y vivir.

Era una ventaja importante en su trabajo como cirujano privado de la Hermandad.

Al igual que ahora, por ejemplo. ¿Cómo demonios iba a ser más capaz de infiltrarse en el mundo de los humanos de nuevo con un mínimo de esfuerzo?

Corriendo a lo largo del suelo de piedra pulida del vestíbulo, ella pasó más allá de la pared de mármol que estaba inscrita con los nombres de los benefactores, y encaminó su paso entre la multitud de personas. En el camino se enfrentaba a  muchas caras familiares, desde el personal de administración y los médicos, hasta  las enfermeras que habían trabajado durante años. Incluso los pacientes estresados ​​y sus familias anónimos, y sin embargo, amigos íntimos-en cierto nivel. Las máscaras de la pena y la preocupación eran las mismas sin importar cuales eran sus rasgos faciales.

Jane se dirigió a las escaleras de atrás, porque estaba en la búsqueda de su ex jefe. Y, Cristo, casi quería reírse. A través de todos sus años de trabajo en conjunto, había llegado a Manny Manello con una variedad de OMGs[3], pero esto iba hasta arriba de  cualquier multitud de cacharros[4], accidentes aéreos, o el colapso de edificios.

Todo a la vez.
Flotando a través de una salida de emergencia de metal,  subió a la escalera traseras, con los pies sin tocar los escalones, pero flotando por encima de ellos mientras subía como una corriente de aire, hacia arriba, sin esfuerzo.

Esto tenía que funcionar. Tenía que llevar a Manny y el se ocuparía  de la lesión espinal. Punto.
No había más opciones, no  contingencias, no hay izquierdas ni  derechas en este camino. Este fue el pase Hail Mary ... y ella estaba rezando para que el receptor en la zona de anotación capturara  la mierda de fútbol...
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lunes, 11 de abril de 2011

El Club del ataúd, Epilogo

El epilogo del club del ataúd, muchas gracias por leer y comentar esta historia. Aquí les traigo el final que fue escrito con el unico proposito de mostrarles quien es Crow, y si realmente quería a nuestra chica Alexis. La verdad es que me a pena *.* pobre él. Me gusta su ternura y su cariño xd. Proximamente seguiré la historia con el libro dos titulado "La Ciudad de las Sombras" Hahaha que dramatica que soy xd

Epilogo
Crow
Sábado 11 de diciembre

Bajó su mano para alcanzar la copa de Negranoche desde la superficie de la barra. Sus largos y elegantes dedos se curvaron alrededor del cristal y, lentamente, lo subieron hasta sus labios anhelantes. Jean dio un largo sorbo bebiendo la mitad del contenido de un solo trago, cerró los ojos con placer y se dejó llevar por el suave calor que, por un momento, descongelaba ese hueco helado en el centro de su pecho. Ese que lo hacía temblar de frío cada noche.
Suspiró, aunque el sonido que produjo el aire al salir de su boca le pareció más un gemido de dolor que cualquier otra cosa.
Cuando la música cambió por enésima vez, él no se percató del detalle. Para Jean todo era igual desde hace una semana, cuando Alexis había desaparecido sin dejar rastro, frente a su propia nariz, Como si la tierra se la hubiese tragado… Él no pudo hacer nada para ayudarla, dejó que se la llevaran lejos. Era un inutil.
Crow hizo una mueca hacia su copa media vacía, introdujo un dedo en la mezcla y los revolvió un poco antes de beber todo lo que quedaba. Jean sabía que no debía pensar más en el tema, todo el mundo dentro del Salón de la Calavera, el Tenebrae y el Macabro creía en lo mismo. Alexis había muerto el día de la redada de los colmilleros, y ningún pensamiento triste podría traerla de regreso.
Nada podria devolverlo al pasado.
La única que no creía en los rumores era Anabela, pero aquella chica podría demorar años en aceptar que su amiga había desaparecido para siempre, si es que alguna vez conseguía superarlo.Crow se sentía atado a la mejor amiga de Alex y era por esa razón; Ninguno de los dos lograba asimilar que Alexis ya no estaba, que ella ya no reía con ellos durante las nochesm Que ya no comería palomitas con la boca abierta cuando veían películas frente al televisor…
Se había ido.
-          Otro, por favor – pidió Crow, el camarero  le miró de reojo como si no estuviese seguro de obedecer o no.
Jean sacó un billete y lo puso sobre la barra, y enseguida consiguió lo que quería. Su mente lo estaba torturando y necesitaba un trago para despejarse. Desde que Alex no estaba, él solía beber tanto como su hígado se lo permitía.Las visiones lo torturaban, recordaba perfectamente el momento en que vio a Alex la última vez; en como sus ojos se llenaron de dolor cuando él le confesó que le gustaba y en como ella le respondió dolida que tenía otras cosas por las cuales preocuparse.
¡Maldita sea! ¡Ella había tenido toda la razón!
Llegó la nueva copa, el billete desapareció al igual que el trago. Crow se puso de pie y todo el mundo dio vueltas.  <<Bebí demasiado>> pensó, pero a pesar de eso, echó a andar hacia la salida lo más rápido que sus torpes pies le permitieron. En las escaleras tuvo que sujetarse de la baranda para no rodar como una pelota por los escalones. Su cerebro estaba trabajando tan lento que hasta un niño sería más listo que él, y a pesar de todo el alcohol que viajaba por sus venas, el dolor no se esfumaba.
Seguía allí, torturándolo.
Jean solo quería llegar a su habitación y echarse a llorar sobre la cama, de nuevo. Se sentía como un niño perdido y solo en medio de una multitud interminable. Desesperado, impotente… había días en los que quería arrancarse el corazón para no sentir nada más. Pero no eran tan simple como se veía a primera vista, y pagar por que lo mataran no sonaba demasiado bien.
Chocó con mucha gente mientras tropezaba hacia las puertas del Tenebrae. La banda de esa noche era una que poco a poco iba subiendo dentro de la sociedad nocturna, y la multitud llenaba cada espacio disponible. Apoyándose en el muro negro, Crow avanzó tratando de no caerse sobre nadie hacia la puerta -- la maldita y hermosa puerta -- de su habitación.
Cuando su mano giró el pomo y empujó con el hombro hacia dentro, el olor a incienso de vainilla lo envolvió como una bienvenida. Cerró de un portazo y los acordes del bajo cesaron al instante, quedando atrapados del otro lado. Jean estaba balanceándose sobre sus piespero no le tomó importancia hasta que cayó al piso, de boca, y apoyó su mejilla contra el suelo helado.
Mientras las cristalinas lágrimas de derramaban de sus ojos verde jade, una sola imagen pasaba por su mente:
Alexis
¿Qué había ocurrido con ella?

sábado, 9 de abril de 2011

Amante desencadenada, Capitulo 2

Capítulo 2



CALDWELL, NUEVA YORK, CENTRO DE FORMACIÓN, COMPLEJO DE LA HERMANDAD

Puto... Bic... pedazo de mierda...

Vishous estaba de pie en el pasillo, fuera de la clínica de la Hermandad, con un cigarro liado a mano entre los labios y un pulgar que estaba llevando a cabo un entrenamiento jodidamente magnífico. Sin embargo, la llama no iba a hablar, no importaba cuántas veces masturbara la pequeña rueda del mechero.

Chic. Chic. Chic…

Con absoluto hastío, lanzó el PDM
[1] a la basura y se dirigió hacia el guante blindado con plomo que cubría su mano. Arrancándose el cuero, miró fijamente la brillante palma, flexionando los dedos y doblándola por la muñeca.

Era parte lanzallamas, parte bomba nuclear, capaz de fundir cualquier metal, convertir la piedra en cristal y volver kebab cualquier avión, tren o automóvil que él quisiera. También era la razón por la que podía hacerle el amor a su shellan  y uno de los dos legados que su divina madre le había dado.

Y no veas, la mierda de la segunda-vista era casi tan divertida como la rutina de la mano de la muerte.

Acercando el arma mortal hasta su rostro, puso el extremo del cigarro por los alrededores, no demasiado cerca o inmolaría su sistema de distribución de nicotina y tendría que volver a pasar por el tostón de liar otro. Los cual era algo para lo que no tenía paciencia en un buen día y desde luego no en un momento como este...

Ah, amada inhalación.

Apoyándose contra la pared, plantó sus shitkickers  en el suelo de linóleo y fumó. El cigarro liado no hizo mucho por su caso crónico de pensamientos fatalistas, pero le dio algo que hacer que era mejor que la opción que le había estado rondando por la cabeza durante las últimas dos horas. Mientras se ponía el guante de nuevo, quiso tomar su “don” e ir a prenderle fuego a algo, a cualquier cosa...

¿Estaba su hermana gemela realmente al otro lado de esta pared? ¿Tumbada en una cama de hospital… paralizada?

Jesucristo... tener trescientos años y averiguar que tienes un hermano.

Buena jugada, mami. Jodidamente buena.

Y pensar que había asumido que ya había tratado todos los asuntos necesarios con sus padres. Pero bueno, solo uno de ellos estaba muerto. Si la Virgen Escriba simplemente tomara el mismo camino que el Sanguinario y la palmara, quizá conseguiría nivelarse un poco.

Tal y como las cosas estaban ahora, su última exclusiva de la Página Seis
[2], junto con el hecho de que Jane estaba de caza en el mundo humano sola, lo estaba volviendo...

Seh, mejor no hablar de eso.

Sacó su teléfono móvil. Lo comprobó. Lo puso de vuelta en el bolsillo de sus pantalones de cuero.

Maldición, esto era tan típico. Jane se concentraba en algo y eso era todo. Nada más importaba.

No era como si él no fuera exactamente igual, pero en momentos como este, apreciaría algunas noticias.

Puto sol, atrapándolo dentro de la casa. Al menos si estuviera con su shellan, no habría ninguna posibilidad de que "el gran" Manuel Manello se pusiera todo oh-no-lo-creo con el asunto. V simplemente noquearía al bastardo, echaría su cuerpo dentro del Escalade  y conduciría esas talentosas manos hasta aquí para que operaran a Payne.

En su mente, el libre albedrío era un privilegio, no un derecho.

Cuando se terminó el cigarro, lo apagó en la suela de su shitkicker  y echó la colilla al basurero. Realmente deseaba una bebida... que no fuera soda o agua. Media botella de Grey Goose  apenas limaría su aspereza, pero con algo de suerte estaría ayudando en la sala de operaciones dentro de poco, así que necesitaba permanecer sobrio.

Entrando a la sala de examen, sus hombres se tensaron, sus molares se apretaron y, por un momento, no supo cuánto más podría aguantar. Si había algo garantizado que dejaría en carne viva, era su madre marcándose otra, y ya sería difícil que se viniera con algo peor que esta mentira de mentiras.

El problema era que la vida no venía con una “lanzada de emergencia” por defecto para parar la diversión cuando tu máquina de pinball  se ponía chunga.

—¿Vishous?

Cerró los ojos brevemente ante el sonido de esa suave y baja voz.

—Sí, Payne —acabó la frase cambiando a la Antigua Lengua—. Soy yo.

Cruzando el centro de la habitación, retomó su lugar en el taburete al lado de un carrito. Estirada bajo algunas mantas, Payne estaba inmovilizada con la cabeza entre bloques y un collarín que iba desde su barbilla hasta sus clavículas. Una vía intravenosa estaba conectada a su brazo, colgando desde un poste de acero inoxidable y había algunos tubos enchufados al catéter que Ehlena le había puesto.

Aunque la sala alicatada era brillante y limpia, y el material médico era igual de amenazador que las tazas y platillos en una cocina, se sentía como si ambos estuvieron en una oscura caverna rodeados de grizzlies.

Sería mucho mejor si pudiera ir y matar al hijoputa que había puesto a su hermana en esta condición. El problema era que... eso significaría que tendría que cargarse a Wrath, y que corta rollo, macho. Ese gran bastardo no solo era el rey, era un hermano... y estaba el pequeño detalle de que lo que la había dejado como estaba había sido consensuado.

La sesiones de lucha que los dos habían estado teniendo los últimos meses los habían mantenido en forma... y desde luego, Wrath no había tenido ni idea de con quien había estado luchando porque el macho estaba ciego ¿Sabía que era una hembra? Duh, claro. Había sido en el Otro Lado y nunca había machos por allí. Pero la falta de visión del rey había supuesto que le fuera imposible darse cuenta de aquello que V y todos los demás habían estado mirando fijamente cada vez que entraban en la habitación: la larga trenza de Payne era del color exacto del cabello de V, su piel tenía el mismo tono, estaba hecha tal y como él, alta, delgada y fuerte. Pero los ojos... mierda, los ojos.

V se frotó el rostro. Su padre, el Sanguinario, había tenido incontables hijos bastardos antes de que los mataran en una escaramuza contra unos restrictores allá en el Antiguo País. Pero V no tenía en cuenta ninguna de esas relaciones con hembras aleatorias.

Payne era diferente. Los dos tenían la misma madre y no era cualquier mahmen querida. Era la Virgen Escriba. La madre primigenia de la raza.

Pedazo de puta que era.

La mirada de Payne se trasladó a él y V se tensó. Los iris que se encontraron con los suyos eran blancos como el hielo, igual que los suyos, y los bordes azul marino a su alrededor eran algo que él veía cada noche en el espejo. Y la inteligencia... el genio en esas profundidades árticas era exactamente lo mismo que se cocía en su coco.

No puedo sentir nada. —dijo Payne.

—Lo sé. —sacudiendo la cabeza, repitió—. Lo sé.

Su boca se crispó como si, en otras circunstancias, hubiera sonreído.

—Puedes hablar en la lengua que desees. —dijo con un inglés fuertemente acentuado—. Hablo fluidamente...varias.

Como él. Lo que suponía que era incapaz de formar una respuesta en dieciséis idiomas diferentes.

Hurra por él.

— ¿Has oído algo...de tu shellan? —dijo insegura.

—No ¿Necesitas más medicación para el dolor?

Ella sonaba más débil que cuando él se había ido.

—No, gracias. Me hacen sentir... rara.

Esto fue seguido por un largo silencio.

Que tan solo se hizo más largo.

Y más largo.

Cristo, a lo mejor debería cogerle la mano... después de todo podía sentir de cintura para arriba. Seh, pero ¿Qué tenía él para ofrecer en las palmas? La izquierda estaba temblando y la derecha era un arma mortal.

—Vishous, el tiempo no está...

Dado que su gemela dejó la frase en el aire, él la terminó en su mente, de nuestra parte.

Tío, deseaba que ella no tuviera razón. Sin embargo, cuando se trataba de lesiones espinales, al igual que con los derrames cerebrales o los ataques al corazón, las oportunidades se perdían con cada minute que el paciente pasaba sin ser tratado.

Mas le valía al humano ser tan brillante como Jane decía.

—¿Vishous?

—¿Sí?

—¿Desearías que no me hubiera presentado en este lugar?

Él frunció el ceño con fuerza.

— ¿De qué demonios estás hablando? Por supuesto que te quiero conmigo.

Mientras daba golpecitos con el pie, se preguntaba cuánto más iba a tener que quedarse ates de poder salir a fumar otro cigarrillo. Simplemente no podía respirar sentado en este sitio, incapaz de hacer nada mientras su hermana sufría y su cerebro se colapsaba con preguntas. Tenía miles de qués  y por qués  rodándole la cabeza, pero no conseguía preguntarlos.  Payne se veía como si fuera a deslizarse en un coma en cualquier momento, así que no era momento para un kaffeeklatsch[3]

Mierda. Puede que los vampiros cicatrizaran a la velocidad del rayo, pero no eran ni de cerca inmortales.

Bien podría perder a su gemela antes de llegar a conocerla.

Teniendo eso en cuenta, echó un vistazo a sus vitales en el monitor. La presión sanguínea de la raza ya era baja de por sí, pero la de ella estaba por los suelos. El pulso era lento e irregular. Y habían tenido que silenciar el sensor de oxígeno porque la alarma había estado disparándose continuamente.

Mientras los ojos de ella se cerraban, la miró preocupado, preguntándose si sería por última vez y, en ese caso, ¿qué había hecho él por ella? Nada más que gritarle cuando le había hecho una pregunta.

Se inclinó algo más cerca, sintiéndose como un schmuck.
[4]

—Tienes que aguantar, Payne. Voy a conseguir lo que necesitas, pero tienes que aguantar.

Los párpados de su gemela se alzaron y lo miró desde donde su cabeza estaba inmovilizada.

—He traído demasiados problemas a tu puerta.

—No te preocupes por mí.

—Eso es lo único que he hecho toda mi vida.

V volvió a fruncir el ceño. Claramente, todo este rollo hermano/hermana era novedad solo por su parte y la verdad es que se preguntaba cómo demonios había averiguado ella que él existía.

Y qué sabía.

Mierda, esta era otra ocasión en la que deseaba haber sido vainilla.

—Estás tan seguro del sanador que buscas. —farfulló ella.

Bueno, no realmente. Lo único de lo que estaba seguro era de que si el bastardo la mataba, iba a haber una un doble funeral esta noche... asumiendo que quedara algo del humano para enterrar o quemar.

—¿Vishous?

—Mi shellan confía en él.

Los ojos de Payne se deslizaron hacia arriba y quedaron fijos allí ¿Estaba mirando el techo? ¿La lámpara de examen que colgaba sobre ella? ¿Algo que él no podía ver?

Finalmente, ella dijo:

—Pregúntame cuántos años he estado al servicio de nuestra madre.

—¿Estás segura de tener la fuerza para esto?

Cuando prácticamente lo taladró con la mirada, le dieron ganas de sonreír.

—¿Durante cuánto?

—¿En qué año estamos en la Tierra? —cuando se le dijo, sus ojos se agrandaron—. Desde luego. Bueno, ha sido durante cientos de años. Estuve apresada por mahmen durante... cientos de años de mi vida.

Vishous sintió cómo sus colmillos hormigueaban de la rabia. Esa madre que tenían... debería haber sabido que la poca paz que había conseguido con la hembra no iba a durar.

—Ahora eres libre.

—¿Lo soy? —miró hacia sus piernas—. No puedo vivir en otra prisión.

—No lo harás.

Esa mirada glacial se empañó.

—No puedo vivir así ¿Entiendes lo que digo?

Se congeló totalmente por dentro.

—Escucha, voy a traer a ese doctor aquí y...

—Vishous —dijo con voz rasposa—. Verdaderamente, lo haría si pudiera, no hay nadie más a quien pueda recurrir ¿me entiendes?

Mientras encontraba su mirada, quería gritar, sentía un nudo en el estómago y el sudor en la frente. Era un asesino por naturaleza y entrenamiento, pero esa no era una habilidad que hubiera querido empuñar contra nadie de su propia sangre. Bueno, exceptuando a su madre, claro. O quizás su padre, solo que el tipo la había palmado solito.

De acuerdo, corrección: no era algo que fuera a hacerle a su hermana jamás.

—¿Vishous, me...?

—Seh. —miró hacia su mano maldita y flexionó ese pedazo de mierda—. Lo pillo.

En lo más profundo de su piel, en su mismísimo núcleo, sus cuerdas interiores habían empezado a vibrar. El tipo de cosa con la que había estado familiarizado toda su vida... y un shock total. No había vuelto a tener esta sensación desde que Jane y Butch habían llegado a su vida, y su regreso era... otra pedazo de Que Me Jodan.

En el pasado, eso lo había desviado seriamente del camino, hacia el terreno del sexo duro y otra mierda filosa.

A la velocidad del sonido.

—¿Y qué dices? —preguntó ella con un hilo de voz.

Mierda, acababa de conocerla.

-Sí. —flexionó su mano mortal—. Me ocuparé de ti. Si la situación llega a eso.


Mientras  Payne miraba fijamente más allá del peso muerto de su cuerpo, el perfil sombrío de su gemelo era todo lo que podía ver, y se despreciaba a sí misma por la posición en la que lo había puesto. Había pasado todo el tiempo desde que había llegado a este lado intentando encontrar otro camino, otra opción, otro... cualquier cosa.

Pero lo que necesitaba no era algo que pudiera pedirle a un extraño.

Pero bueno, él era un extraño.

—Gracias, hermano mío.

Vishous simplemente asintió y siguió mirando hacia adelante. En persona, él era mucho más que una suma de sus rasgos faciales y el tamaño masivo de su cuerpo. Antes de que su mahmen la hubiera encerrado, había pasado mucho tiempo observándolo en los cuencos de visión de las Elegidas y había sabido quién era para ella en el mismo momento en que había aparecido en el agua... todo lo que tenía que hacer era mirarlo para verse a sí misma.

Que vida había llevado. Empezando por el campamento y la brutalidad de su padre... y ahora esto.

Bajo su fija compostura, hervía en rabia. Podía sentirlo en sus propios huesos, algún tipo de conexión entre ellos dándole una visión de él que iba más allá de la que sólo sus ojos se formaba.

En la superficie, estaba organizado como una pared de ladrillo, como si todos los componentes que lo componían estuvieran bien pegados con cemento en su lugar.

Sin embargo, por dentro de su piel, hervía... y la pista exterior era su mano derecha enguantada. Por debajo de su base, brillaba una luz... que se volvió más resplandeciente. Especialmente después de haberle hecho esa pregunta.

Se dio cuenta de que esta podría ser la única vez que estuvieran juntos, sus ojos volvieron a humedecerse.

—¿Estás emparejado con la hembra sanadora?

—Seh.

Cuando solo hubo silencio, deseó poder hacer que él siguiera hablando, pero claramente le había respondido por cortesía. Aún así, le creyó cuando dijo que estaba contento de que ella hubiera venido. No le había parecido del tipo de personas que mienten... no porque le preocupara la moral, o la educación, sino porque veía dicho esfuerzo como una pérdida de tiempo.

Payne volvió a dirigir sus ojos hacia el brillante círculo de fuego que brillaba sobre su cabeza. Deseaba que él la cogiera de la mano, o la tocara de alguna forma, pero ya le había exigido demasiado.

Tumbado en la mesa su cuerpo se sentía totalmente extraño, pesado y ligero a la vez. Su única esperanza eran los espasmos que recorrían sus piernas, provocándole un hormigueo en los pies haciendo que se movieran. Todo no podía estar perdido si eso estaba ocurriendo, se dijo a sí misma.

Excepto que, aunque se refugiaba en ese pensamiento, una pequeña y tranquila parte de su mente le decía que el techo cognitivo que estaba intentando construir no aguantaría la lluvia que se avecinaba sobre lo que quedaba de su vida: cuando movió sus manos, aunque no podía verlas, pudo sentir las frescas y suaves sábanas, y la frialdad de la mesa sobre la que estaba, le ordenó a sus pies que hicieran lo mismo... era como si estuviera en las serenas aguas de una de las pilas de baño del Otro Lado, arropada en una abrazo invisible, sintiendo a otra persona junto a ella.

¿Dónde estaba el sanador?

El tiempo... pasaba.

Mientras la esperaba pasaba de intolerable a agónica, era difícil saber si la sensación de ahogo en su garganta se debía a su condición o a la quietud de la habitación. Realmente, su gemelo y ella estaban empapados en la misma posición inmóvil... sólo que por razones muy diferentes: ella no iba a ir a ninguna parte con prontitud. Él estaba a punto de explotar. Desesperada por algún tipo de estímulo... cualquiera cosa. Murmuró:

—Cuéntame algo sobre el sanador que va a venir…

La fría brisa que azotó su rostro y el perfume a especias oscuras que penetró en su nariz le dijo que sería un macho. Tenía que serlo.

—Es el mejor. —masculló Vishous—. Jane siempre está hablando de él como si fuera un Dios.

El tono no era el de un cumplido ni de cerca, pero bueno, los machos vampiros no apreciaban que otros revolotearan alrededor de sus hembras.

¿Quién sería dentro de la raza?, se preguntó, el único sanador que Payne había visto en los cuencos era Havers y seguramente no habría motivos para tener que salir a buscarlo.

A lo mejor había otro al que no había visto. Después de todo, no es como si hubiera pasado mucho tiempo poniéndose al día con el mundo y, según su gemelo, habían pasado muchos, muchos, muchos años entre su encierro y su liberación.

En una abrupta oleada, el agotamiento la arrancó del proceso de reflexión, calando hasta su mismísimo tuétano, clavándola más profundamente en la mesa de metal.

Aun así, cuando cerró los ojos, solo pudo aguantar la oscuridad por un momento antes de que el pánico la obligara a abrir los párpados. Mientras su madre la había mantenido en animación suspendida, ella había sido totalmente consciente del vacío sin límite que la rodeaba y del lentísimo paso de las horas y los minutes. La parálisis de ahora era demasiado parecida a lo que había sufrido durante cientos de años.

Y ese era el porqué de su terrible petición a Vishous. No podía haber venido a este lado solo para que se repitiera lo mismo de lo que había estado tan desesperada por escapar.

Las lágrimas se agolparon en su mirada, hacienda que la brillante luz sobre ella temblara.

—Por favor, no llores. —dijo Vishous—. No...llores.

En verdad, estaba sorprendida de que se hubiera dado cuenta.

—Tienes razón. Llorar no cura nada.

Endureciendo su resolución, se forzó a sí misma a ser fuerte, pero fue una batalla. Aunque su conocimiento de las artes de la medicina era limitado, la propia lógica mostraba a qué se enfrentaba: al ser de una extraordinariamente fuerte línea sanguínea, su cuerpo había empezado a curarse en el mismo momento en que se había lesionado luchando con el Rey Ciego. Sin embargo, el problema era que el propio proceso de regeneración que en circunstancias normales hubiera salvado su vida, estaba hacienda su condición aún más peligrosa...y probablemente permanente.

Las lesiones espinales que comenzaban a curarse por sí mismas no tenían muchas probabilidades de realinearse correctamente, la parálisis en sus piernas lo demostraba.

—¿Por qué no dejas de mirarte la mano? —preguntó con la mirada fija en la luz.

Hubo un momento de silencio, mayor que todos los demás.

— ¿Por qué crees que lo estoy haciendo?

Payne suspiró.


—Porque te conozco, hermano mío. Lo sé todo sobre ti.

Cuando él no dijo nada más, el silencio fue tan amigable como habían sido las incursiones en el Viejo Continente.
Oh, ¿qué mecanismos había puesto en acción?

¿Y dónde estarían todos ellos cuando todo esto acabara?