¡Afiliame!

Create your own banner at mybannermaker.com!
Este blog crece gracias a sus opiniones, correcciones y críticas constructivas. Gracias por contribuir con las historias que se aloján en este sitio.
Gwen, Alex y yo se lo agradecemos de Corazón. A.D.

domingo, 27 de marzo de 2011

Oscuridad

1
Vampiros v/s Cazadores



03:46 AM – Noche

Gwen

Sentí como los blancos colmillos atravesaban la ropa clavándose profundamente en la piel de mi brazo, un agudo dolor subió por mis terminaciones nerviosas y palpitó en cada una de mis neuronas arrancándome un pequeño gritito.

Aguanté las nauseas que me invadieron en cuanto imaginé la sangre roja derramándose dentro de su boca, sin parar, como si se tratara de un grifo abierto.

-          Maldita sea –

Me estrellé contra los ladrillos de la pared con tanta fuerza que esta amenazó con venirse abajo, el aire salió precipitadamente de mis pulmones al mismo tiempo que mi cabeza rebotaba contra el muro emitiendo un sonido parecido al de un avión estrellándose contra el suelo.

No. Mentira, pero era lo suficientemente horrible como para hacerme estremecer.

Por un largo momento, todo lo que pude ver  fueron cientos de estrellitas bloqueando mi visión…

… Para suerte mía y de Mathew, la “luz-de-mis-ojos”  aun seguía firmemente sujeta a mi mano izquierda y no tenia absolutamente ninguna intensión de soltarla.

Le di en la cabeza al vampiro con la culata de la nueve milímetros, el muy carbón abrió la boca de par en par como si acabara de presionar el botón de Open, un poco de la sangre que tenia en su garganta se devolvió mezclada con la asquerosa saliva de la sanguijuela que calló sobre  mi sweater negro favorito.

Mas nauseas revolvieron mi estomago y luego “luz, cámara, acción”

En tres segundos hice algo que seguramente quedaría grabado en el baúl de “mis mejores momentos con Carry”. Patee al vampiro de pelo azabache en el estomago mandándolo catapultado hacia atrás como si lo hubiera golpeado una Van, mi mano izquierda se movió ágilmente hasta colocar el arma en la posición ideal y luego se escucho un disparo…

Y el bastardo cayó al suelo con los ojos en blanco.

Cazadores 1; Vampiros 0

Me giré precipitadamente hacia la derecha amartillando el arma, las Nike se aferraron perfectamente al suelo manchado de sangre. Se oyó un segundo disparo y otro cuerpo cayó al piso con un estruendo. Muerto.

Ese era grande.

Cazadores 2; Vampiros 0

-          Mathew ¿Qué era?- pregunté corriendo hacia el rubio chico de 1,98 y  115 kilos de puro musculo.

Sacudió la cabeza y escupió dos veces al lado del gigantesco cadáver de pelo castaño y piel blanca como la cal. Luego soltó una maldición.

-          Un. Muy. Jodido. Pálido – respondió masajeándose las sienes.
-          Ok, entonces acabamos de terminar con la cuota de la noche –  suspire – ¿estas bien?-

Matt asintió con la cabeza.

-          Si, un poco como colador, pero puedo moverme – sonrió sin mirarme.
-          Bien…-

Observe a mí alrededor.

El interior de la casa estaba casi en completa oscuridad, la tenue luz azulada del televisor era lo único que le daba brillo a la sala. La programación había acabado hace unas horas y solo quedaban los parásitos dando vueltas en la pantalla acompañados por el chicharreo típico. Las paredes que alguna vez habían sido de un precioso color crema mantenido impecablemente limpio por los miembros de la casa, ahora estaban todas cubiertas de una sustancia viscosa y pegajosa llamada Sangre.

Recorrí con la mirada los cuerpos inertes de la familia Mcginti. El niño, la niña y los padres estaban completamente desangrados sobre el piso con sus cuellos amoratados, los labios blancos y los ojos cerrados. El padre tenía numerosas contusiones por todo su cuerpo lo que dejaba bien claro que no se había dado en bandeja, había luchado con los bastardos.

Y los  niños pequeños… los niños gemelos habían llorado, las lágrimas estaban grabadas en sus mejillas infantiles.

Apenas tenían 8 o 9 años.

Luego vi los dos cuerpos de los vampiros tirados de cualquier forma por el suelo de madera, muertos por un rápido disparo… y sentí ganas de matarlos otra vez.

Cazadores 2; Vampiros 4. Hice una mueca.

-          Me gustaría haber llegado unos minutos antes- gruño Matt pasando una mano por su lacio, sudado y resplandeciente cabello dorado.

Aun ahora, rodeados de muerte y sucios hasta la medula, él lograba verse jodidamente sexy.

Negué con la cabeza.

-          Ya no fue – dije revisando la herida de mi brazo – Están muertos y punto, hay que seguir la vida –

Matt se giró para clavar sus preciosos ojos chocolate en mí.

-          Insensible – me acusó caminando hacia la puerta, avanzando a grandes zancadas de sus musculosas piernas – Bueno vamos. El equipo de limpieza va a llegar aproximadamente en dos minutos y yo muero de hambre –

Abrió la puerta de un tirón.

-          Oh! yo igual, siento que me desmayaré si no me como unas hamburguesas dentro de los próximos cinco segundos-

Corrí a la salida, mis pisadas hacían odiosos sonidos en los charquitos de sangre fresca. Las nuevas Nike que me había comprado esta mañana estaban completamente arruinadas, no había ningún MrClean* que lograra quitar las manchas de sangre de sanguijuela.

Estaban perdidas.

Afuera, el aire nocturno cortaba como el hielo, el cielo estaba bien cubierto con espesas nubes grises que bloqueaban a luz de luna y las últimas hojas que el otoño había dejado luchaban desesperadamente por mantenerse sujetas a las ramas.

Fui velozmente hacia el PorscheCayman negro de Mathew (una verdadera hermosura regalada por  la sociedad) y me monte en el asiento del copiloto.

Matt ya estaba arriba, puso la llave en el contacto y encendió el motor. La maquina ronroneo como una bestia y casi tengo un orgasmo de escuchar el sonido.

Es broma, solo que adoro los autos.

-          Bien que prefieres, ¿Telepizza o McDonald?- preguntó el chico bajando la ventanilla de su lado.
-          Dunkin´ Donuts – contesté con una sonrisa, poniéndome el cinturón de seguridad.
-          Entonces DD enseguida – musitó Matt

En ese momento piso el acelerador, tan repentinamente que quede clavada en el asiento sin poder moverme. Me queje, o por lo menos intente quejarme pero Mathew se limitó a encender la radio y poner una emisora de Hip hop a todo volumen. DrDree estaba cantando “FuckwitDreeday”

Pase de forcejear con la gravedad a resignarme escuchando música y a mirar por la ventanilla que dejaba veral paisaje distorsionado por la velocidad del coche. Recordé la primera vez que me había subido a uno de estos lujosos autos de la Sociedad.

Fue en invierno como ahora.

La diferencia era que solo era un pequeña de 3 años y la razón por la cual me acuerdo de ello es, simplemente, porque fue la primera vez que vi morir a un ser humano desde la ventanilla del asiento trasero.

A mi padre humano desangrado por un “Heredero”

Y esa era la principal razón de que fuese quien soy ahora…

Sacudí la cabeza para alejar esos pensamientos, ya había pasado demasiado, demasiado tiempo desde aquella ocasión. Ahora era una Nighttimer de segundo orden, con 11 meses de trabajo al año y uno completo de vacaciones pagadas en donde se me diera la jodida gana (¡incluso en Hawái!), Un sueldo que alcanza niveles exorbitantes. Tenia un piso precioso en uno de los departamentos mas lujosos de la cuidad (que me quitarían pronto, si es que no me lo habían quitado hoy) y una maravillosa nueve milímetros llamada Carry.

¡Ah! Y no olvidemos a mi compañero de casería que parecía un modelo sacado de la revista Playboy para chicas.

Entramos en la ciudad. Los pocos coches que circulaban a estas horas nos permitieron llegar al Dunkin donuts en apenas unos minutos. El servicio al automóvil estaba abierto así que hicimos la compra sin bajarnos del porsche… que era lo ideal considerando el deplorable estado de nuestra ropa.

Comimos doble ración cada uno mientras Mathew surcaba las calles con destreza sobrehumana y a toda velocidad. No cruzamos ninguna palabra en todo el camino, estábamos demasiado concentrados en la rutina de Mascar-y-tragar Para hacerlo.

Era una de las desventajas de ser como nosotros. Tenias que comer excesivamente para suplir la falta de sangre en nuestra dieta. Después de todo una parte del ADN nighttimer era vampiro, y a pesar de todas las manipulaciones a las que se sometían los cazadores, esa parte genética no podía borrarse.

Lamentablemente.

A eso de las 5:30 AM llegamos a la entrada del Golden.

-          Ughh… olvidé pagarle a Royer – musité limpiándome las miguitas de rosquilla que quedaban en mi sweater sucio.
-          Déjale un sobre con el dinero – dijo mordiendo otra rosca - Si no, enserio te terminará echando de patitas en la calle –
-          Ok, gracias por el consejo – Puse los ojos en blanco – Bueno, será mejor que te vallas. Tu hermanita debe estar esperándote-

Abrí la puerta dedicándole una sonrisa burlona y crucé lo que quedaba de asfalto velozmente, como solo los de mi especie podían hacerlo.

-          Hola Adam - saludé.

El guardia que estaba toda la noche en esa puerta me miró de arriba abajo y luego al auto que partía  a mis espaldas, pero como siempre, reservó sus comentarios para cuando tuviera su acostumbrada charla con la almohada. Eso era lo que amaba de ese sujeto; que le importaba una mierda lo que hacías.

 Abrió la puerta cortésmente deseándome los buenos días.

Pase por el hall iluminado. Las primeras personas madrugadoras comenzaban a salir de sus habitaciones con dirección a sus autos, motos, o medio de transporte para llegar a sus respectivas obligaciones.

Yo, por otro lado, solo quería descansar.

Pasé corriendo hacia el ascensor que gracias al cielo estaba vacio, pulse el botón del piso 20 y esperé tarareando una canción.

Ahora solo faltaba que el asesor se quedara parado a mitad del camino, seria el broche de oro para una noche de mierda.

… y la cosa subió y subió, y llego arriba con un ruidoso – Ding-

Salí de la caja metálica de un salto. El portero del piso levanto la mirada de una revista pornográfica, se sonrojó y me ofreció la llave rápidamente a la vez que intentaba ocultar la evidencia debajo de un ejemplar del Ashesjournal de ayer.

-          Buenos… Er… Días, señorita… -  Balbuceó muriéndose de vergüenza. consiguiendo sacarme una sonrisa.
-          No se si tan buenos  como los tuyos, Jazz, pero gracias de todas formas. Continúa con tu lectura-

Le guiñé un ojo mientras iba en dirección a la última puerta del pasillo. Hundí la llave en la cerradura del cuarto 103 y abrí.

“Bienvenida a casa”  pensé. Olía aaaa…. Cerveza, desorden y hogar.

Entre con una enorme sonrisa en el rostro.

Fui sacándome las cosas dejándolas tiradas aquí y allí sin ningún orden. No estaban en tan mal estado como me había temido… exceptuando el caso de las mis zapatillas  nuevas que estaban muertas, asquerosas. Parecían trapos ensangrentados.

Me las quité con asco y las lancé a la basura remplazándolas con unas mullidas pantuflas de Bugs bunny*.

Caminé hasta el mueble del televisor, saqué de uno de los cajones un paquete de incienso y lo prendí.

Aspiré profundamente el olor a vainilla.

Me pasee por la casa solo con ropa interior admirando la catástrofe que una-chica-como-yo ocasiona en un departamento V.I.P. Luego fui a ducharme para sacarme toda la suciedad de la piel, me enjaboné bien con la barra pasándola por cada centímetro de mi cuerpo, me eché la mitad del frasco de head & shoulders y me quedé en la ducha por lo menos quince minutos disfrutando del agua fría.

Al terminar, me sequé un poco el cabello con una toalla y vendé las heridas más importantes para que sanaran más rápido. No es que tuviera mala cicatrización,  mas bien todo lo contrario, pero era bueno ayudar a tu organismo de vez en cuando.

Después de enrollar la gaza y poner los parches en su lugar, me dejé caer en la mullida cama King cubriéndome bien con la colcha negra y en un par de minutos me quedé profundamente dormida.

08:26 AM - Madrugada

Un club, una cerveza en mi mano, la otra rodeando el cuello de Mathew firmemente, mientras él llenaba mi garganta de besos ardientes.

La música metiéndose por mi piel, intensificando las emociones, haciéndolas increíbles.

Solté un gemido excitado.

-          Mathew… - susurré.

Sus labios se detuvieron, su rostro apareció frente al mío tan deslumbrante como siempre.

Se acercó para besarme

-          Mathew… - repetí…

Golpes. Malditos golpes en la puerta que fueron transformados en  pequeñas explosiones o disparos por la paranoica percepción de mi cerebro. Todo ese ruido hizo que me sentara bruscamente sobre la espaciosa cama apuntando con el cañón del arma hacia el umbral.

Todo estaba vacío.

Vacío de Mathew.


-          Un sueño… - murmuré.

Un maravilloso sueño que había sido interrumpido por un idiota. Demonios.

-          ¡Gwen!, ¡ábreme la maldita puerta! ¡sé que estas ahí! -

Era la voz de Royer enfadado; Eran sus jodidos puños los que aporreaban la puerta. Era su maldito culo el que había cortado mi maravilloso sueño.

-          Mierda-

Me puse en pie, tome una bata purpura de encima de la cama y me calcé mis amadas pantuflas de bugs. Caminé furiosa hasta la puerta agarrando de pasada un sobre blanco que descansaba sobre el velador y que estaba esperando por ser entregado  desde hace mas o menos un mes.

Abrí la mierda y vi a Royer que se quedaba mortalmente quieto, como una estatua, apunto de darme un golpe en la cabeza.

-          Aquí esta tu dinero, gracias por despertarme-

Le puse el sobre en la mano que amenazaba mi integridad física y palmee su cabeza pelona un par de veces solo para molestarlo. Lo conocía lo suficiente como para saber que lo que mas detestaba de si mismo era su calvicie hereditaria.

Luego cerré la puerta en sus feas narices de hombre rechoncho de cuarenta años y me fui directo a la cocina.

El caos me recibió de nuevo pero esta vez no fue nada grato. Los platos de hace una semana se acumulaban en el fregadero, tenia claro que tarde o temprano tendría que lavarlos, y eso, precisamente, no ayudaba a que mi frustración/rabia remitiera.

Los vasos y tasas, con residuos de cerveza y café respectivamente, estaban desperdigados por cada superficie plana de la cocina, y el basurero ya no daba a vasto para tantas botellas vacías y paquetes del Burger King.

Tanto desorden solo intensificó mi mal humor.

Seguí mi camino en línea recta hasta el refrigerador que contenía puras sobras de comida, desde pizza del mes pasado, hasta los restos de pollo frito que había sido mi cena hace dos noches, además de una dotación de por vida de botellas de Gatorade.

Tomé una y fui hasta el sillón de la sala pateando toneladas de basura por el camino. Me tiré en los mullidos cojines, encendí el televisor con el mando a distancia y me quedé viendo los Simpson en Fox.

Lo bueno de ser yo, era que solo necesitaba una o dos horas de sueño al día para poder funcionar.

Lo malo era que los sueños eran escasos y la mayoría se trataba de vampiros decapitados, o arrollados… aunque tampoco eran tan malos.

Me perdí en la contemplación de la estupidez humana en su grado sumo hasta que el maldito teléfono se puso a sonar.

Juré entre diente, suspiré y cogí el auricular.

-          Aló- dije, casi grité a través del teléfono.
-          ¡Gwen!, hola, ¿Cómo estas? ¿Tienes ganas de bailar?... ¡Genial! Reunión en el Crazy esta noche para celebrar nuestro exitoso mes. Y no puedes decir que no, Mathew ya me dijo que ira… -
-          ¿Qué?... Faye… eres una…-
-          Gracias cariño, eres tan simpática. Te espero a las nueve.  No te atrases o le diré a Matt que lo cambiaste por otro chico.-

Colgó.

-          … Perra-

Lance el teléfono al otro lado del salón.


09:05 AM- Madrugada

-          Faye definitivamente eres una manipuladora –

Sentí las suaves manos de Mathew sujetando mi cintura con delicadeza. Su respiración hacia cosquillas en mi nuca y me hacia sonreír como una niña pequeña y boba a la que le mostraban algo brillante.

Sus labios se pegaron a la sensible piel de mi cuello en pequeños besos cariñosos, cerré los ojos dejándome llevar por sus toques masculinos, olvidándome por un momento de que  él, era mi hermano gemelo.

-          Sabes que si no hago esto ella no ira-

Me di la vuelta entre sus brazos para que quedáramos nariz con nariz. Recorrí su perfecto rostro con la yema de mis dedos, lentamente.

-          Si irá… -murmuró.

Sus manos me elevaron y me lanzaron lejos por los aires. Lancé un grito de sorpresa al mismo tiempo que giraba sobre mi misma  y me preparaba mejor para soportar el golpe… un golpe que nunca llegó.

Matt  me  agarro entre sus brazos y me acunó como a un bebe.

-          Si irá… - repitió fulminándome con la mirada- ella me quiere, como yo a ella… iría de todas formas solo para verme…-

Me dejó suavemente sobre el suelo de baldosas obsidiana y se alejó un par de metros sin quitar sus resplandecientes ojos chocolate de los míos.

-          Tal vez… - susurré mirando de reojo las paredes negras de nuestra habitación – Tal vez no…-

Pensé en el brillante sol que habría afuera en este momento y me estremecí con violencia.

Sabia que Mathew se moría por ir  a visitar a  Gwen, pero no saldría de entre estas paredes mientras yo siguiera consiente. Era muy peligroso para nosotros, seriamos demasiado vulnerables, extremadamente inocentes y fáciles de atacar.

Nosotros dos éramos más sensibles a la luz del sol que la mayoría de los cazadores y, como los otros vampiros, también debíamos permanecer ocultos durante las horas del día si queríamos permanecer vivos por un tiempo relativamente largo.

Eso era algo que ninguno de nuestros amigos sabia y sospechaba que nos matarían cuando lo descubrieran.

-          Si Gwen supiera que eres mas vampiro que humano ¿tu crees que querría estar contigo?-
Bien sabía yo que Mathew estaba enamorado de la cazadora locamente, y que el amor de hermano que sentía por mi, no era nada comparado con lo que sentía por aquella puta.

Lo sabia, me lo recordaba cada día e intentaba aceptarlo.

Pero las cosas empeoraban si considerabas que Yo, la muchacha a la que todos adoraban por su perfecta belleza etérea, también estaba enamorada del chico que iba retrocediendo lentamente hacia la oscuridad justo en este momento.

Sip, estaba enamorada del hermano silencioso y mortífero que adoraba cazar chupasangres.

Y así era, yo deseaba a mi hermano gemelo aunque con ello atentara contra toda la ética y la moral humana.

“me pregunto que ocurriría si ellos se enteraran de que bebo sangre a escondidas…”

Siempre había sido consiente de que mi mente era mas vampira que humana. Los mismos anhelos poco ortodoxos de mis familiares Herederos corrían por mi sangre mestiza, incluso con más fuerza que por la sangre de mi hermano.

El incesto era una de mis deseos prohibidos.

Que formara parte de una banda de caza-vampiros en vez de  andar con los aquelarres vampíricos a los que verdaderamente pertenecía, era, según mi instinto de conservación, solo una forma de resguardar mi pellejo mientras buscaba a nuestros familiares perdidos.

Mathew se perdió en las sombras de la habitación sumergiéndose lentamente hasta que la blanca piel de su cara se fundió con la negrura.

Nuestro “cuarto” era tan grande como un gimnasio y la única luz  en todo el recinto provenía de una pequeña ampolleta amarilla que se balanceaba desde una cuerda amarrada al centro del techo como a cuatro metros de altitud. El lugar era tenebroso para cualquier ser viviente; Era frio, oscuro y demasiado grande para todos los tipos de ratas y termitas existentes en el mundo, incluso Mathew acostumbraba a decirme lo tétrico que era nuestra casa… pero para mi y un par de arañitas, este era nuestro pequeño paraíso terrenal, donde estaba realmente protegida.

-          No, ella no querría estar con migo… - La voz de Mat salió desde ninguna parte, dolida y enfada. Ya casi había olvidado que tenia que contestar a mi pregunta– Ella odia a las sanguijuelas con todo su corazón. Jamás aceptaría que yo soy… casi uno de los malos…-

Se abalanzó sobre mí aplastándome contra el suelo embaldosado. La furia emanaba de todos sus poros. Estaba frustrado por lo que era y se desquitaba conmigo como siempre.

La diferencia con nuestras peleas anteriores fue que hoy, lo lance lejos de una patada.

Oírlo llamar sanguijuelas a nuestros parientes me ponía de Muy.Mal.Humor.

“Bueno, si la perra no te va a querer por lo que eres. Entonces le diré la verdad”


15 comentarios:

  1. Guau es un capitulo genial. Estoy enganchadisima :D esperamos el siguiente cap con ganas:D nos avisas ok? escribes genial y es una lectura rapida algo que me gusta muchisimo. Esperamos que las nuestras también te gusten :D. un beso ;)

    ResponderEliminar
  2. PALOMA:

    Ecxxelente!
    Adoré tu historia !

    ResponderEliminar
  3. No sabes tu muy bien lo importante que son los comentarios, Aria, ahora empezarás a darte cuenta. Porque las visitas se agradecen, pero si no hay palabras no sirven de nada.

    Este primer capítulo me gustó mucho, redactas que es una maravilla, la descripción es precisa y logras que veamos a los personajes.

    El que Faye esté enamorado de su hermano no me gustó nada, así que espero que entre ellos nunca pase nada. Lo que está claro que es que ella traerá problemas y bastantes por lo que parece.

    Gwen y Mathew darán que hablar.

    Besos guapa y sigue así.

    ~Ade~

    ResponderEliminar
  4. Soñadores: Muchas gracias! las de ustedes también me gustan mucho, me he tomado el tiempo de leerlas y son muy buenas

    Paloma: *.* Te agradezco cuando nos veamos (o sea mañana)

    Sokaly: Chicas, mil gracias por sus criticas claro que las tomaré en cuenta, aunque a mi tampoco me gusta eso de "cosas entre hermanos" pero Faye es así, ¡una maaaalaaa persona que mancha el nombre de los vampiros!

    De nuevo gracias... a Todas :)

    A.D.

    ResponderEliminar
  5. Te felicito, me ha gustado mucho el capi. Aunque te confieso que me perdí un poco en saber quien era Gwen y luego Faye, sorry, quizas me apresuré en leer.

    Como dicen las chicas sokaly, logras que uno se transporte en tu historia, dando lujos de detalles para recrear en nuestras mentes el escenario.

    Pregunta, los nightimer vienen hacer algo así como los damphir?

    Espero que no demores con el segundo.

    cariños

    Maysu

    ResponderEliminar
  6. Muchas gracias maysu!

    intentaré poner la division entre lo que dice Gwen y lo que dice Faye mas notoriamente y con respecto a tu pregunta ya la respondi :P :)

    Saludos

    ResponderEliminar
  7. Gracias por invitarme a tu blog, wow esta súper tu historia!!! me encanta sinceramente :3 y esta muy loco que se enamoré de su hermano!! es la historia más genial que eh leído sobre vampiros jaja.
    Saludos :D

    ResponderEliminar
  8. Hola, gracias por invitarme a tu blog.
    Wow esta historia esta súper padre, muy original y se me hace algo loco lo del incesto ¡es su hermano! esa idea me encanto xD ¡jeje pero igual es demasiado genial! sigue escribiendo así.

    ResponderEliminar
  9. Guaaau! que genial!! escribes super bien!! me quede con ganas de más vampiros y de Mat... jajaja esta estupendo! me voy corriendo a leer el 2.

    Besitos

    ResponderEliminar
  10. wooooou me encanto el capi, y la forma de la narracion, el argumento aun no lo tengo muy claro pero la manera de expresar los lugares y la realidad de los protagonistas en el texto me parece muy buena, estoy imaciente por mas.
    tienes muchisimo talento

    ResponderEliminar
  11. buenisimoooooo de verdad es exelente, me encanto solo un detalle y el proximo cuando?? no me puedes torturar asi es lo unico de que me quejo.

    pd:quiero mas y ahora te entiendo

    ResponderEliminar
  12. Me encantó el primer cap. Definitivamente me enganchó y me encanta Gwen. Lo seguiré leyendo

    ResponderEliminar
  13. tu historia de verdad es muy intensa y me encanta... empiezo a leerla pero creeme aqui estare hasta ponerme al corriente y cada cap nuevo!!!

    ResponderEliminar
  14. hace aproximadamente media hora descubri tu blog!!

    y lo que he visto me he encantado ejejeje y empece a leer esta historia que me djeo picada ejejjee

    seguire con el 2 capi!

    ResponderEliminar

Este blog crece gracias a la opiniones, correcciones y criticas. Gracias por contribuir con nuestras historias. Gwen, ALex y yo te lo agradecemos de corazòn.

A.D.